jueves, enero 12, 2017

Puente Piedra. Policía rompe multitudinaria protesta contra peaje, detenidos y heridos



Miles de pobladores de Lima Norte exigieron a la Municipalidad de Lima y al gobierno nacional que retiren los peajes del consorcio Rutas de Lima. La policía respondió con perdigones, gas pimienta y arrestos.

Redacción Revista Mariátegui
Fotos: Eddy Ramos Ludeña
12/01/17

Lima.- Cerca de la medianoche, cuando terminamos de redactar esta nota, aún hay rezagos de enfrentamientos entre vecinos de Puente Piedra y miembros de la Policía Nacional (Escuadrón Antidisturbios) en el barrio Cruz de Motupe, ubicado al costado de la Panamericana Norte.



Medio centenar de detenidos y decenas de heridos por perdigones disparados por la fuerza del orden, es el saldo entre los pobladores, de la multitudinaria jornada de protesta contra el peaje –la segunda en una semana- que se inició a la siete de la mañana, y que paralizó el tránsito de vehículos por la carretera Panamericana durante doce horas.

No al Peaje

Los vecinos del distrito de Puente Piedra (ubicado al norte de Lima) y de los aledaños como Ancón, Carabayllo, Santa Rosa, Los Olivos, así como transportistas de la zona y diversos sectores sociales han conformado una plataforma para exigir la nulidad de los peajes a la Municipalidad Metropolitana de Lima, que otorgó una concesión al consorcio Rutas de Lima, el que  debería efectuar 15 obras viales de las cuales sólo ha realizado 3, asimismo, el consorcio tendría el derecho a colocar peajes -en dirección norte a sur y sur a norte- en la Panamericana Norte por un periodo de treinta años. Según el contrato los peajes se instalarían cuando finalicen las obras, lo que no ha sucedido.

Este acuerdo se firmó en el año 2013 durante el periodo de la alcaldesa de Lima Susana Villarán, sin embargo, no hubo licitación, tampoco un estudio del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), menos se consultó a la población ni se les informó mediante las municipios distritales.


La mortificación de los vecinos es que el costo del peaje es de 5 soles ida y de 5 soles vuelta, cierto es, que se denomina carretera a la Panamericana Norte, pero como toda la zona esta urbanizada es ya una avenida. Así que el costo de vida de los vecinos se ha visto afectado pues si sube el peaje,  lo hace de inmediato el precio del transporte masivo

En esta zona de Lima Metropolitana los vecinos pagan cincuenta céntimos de sol (alrededor de 20 centavos de dólar) por varios kilómetros de recorrido en vehículos de transporte público, puede ser para ir al mercado, llevar a sus hijos al colegio o ir a un centro médico, etc. Con la instalación del peaje el costo de cada pasaje subió a un sol, lo que también afecta a los que usan sus autos particulares para transitar por la zona.  Si la persona de moviliza varias veces al día, con el nuevo costo del peaje sus gastos se multiplican. Es decir, el peaje ha provocado un paquetazo económico ubicado en esta zona de Lima donde el promedio de ingreso de la gente es de un sueldo mínimo 850 soles (250 dólares).
                 
                 
Como suele ocurrir en los últimos lustros en el Perú, las protestas nacen y se organizan en el pueblo mismo, porque no hay representación de los partidos políticos que están en el Congreso de la República ni en el gobierno nacional. Lo que hay, es un remedo de democracia, pues estos partidos debieran ser los que lleven los reclamos de la población –la que votó por ellos en elecciones- a las esferas del poder y buscarle o darle solución.

La ex alcaldesa de Lima, Susana Villarán –que firmó el contrato-, no ha salido a enfrentar el tema, sólo escribió algunas palabras por las redes sociales, afirmó que tiene las manos limpias, mientras el actual alcalde de Lima Metropolitana, Luis Castañeda, la semana pasada –luego de la primera protesta- dijo que los contratos no se pueden modificar pero anoche anunció que luego de un acuerdo transitorio con Rutas de Lima, en los próximos 30 días no cobrarán los peajes.

Para colmo, la empresa a quien se cedió la concesión de la Panamericana Norte (2013) es la transnacional brasileña Odebretch, que ha salpicado con el tema de coimas –en todo el continente- por proyectos de infraestructura donde estarían involucrados los tres últimos presidentes del Perú y sus funcionarios de confianza. En el consorcio Rutas de Lima, Odebretch ha traspasado la mayoría sus acciones a otras empresas y se ha quedado con un mínimo porcentaje. La corrupción de esta empresa y sus cómplices (políticos y autoridades peruanas) es lo que termina por enardecer a los vecinos de Puente Piedra y de los alrededores.

Multitudinaria manifestación, violenta represión

Miles de personas partieron desde el óvalo del distrito de Puente Piedra rumbo al peaje, ubicado a unos kilómetros al sur, fueron acompañados por alrededor de dos mil policías, incluidos agentes del grupo terna, que son la policía vestida de civil quienes realizan trabajo de inteligencia, en algunos casos se camuflan como manifestantes y muchas veces, como al parecer ocurrió hoy, son los que se ponen al frente de la manifestación y provocan a los miembros -en este caso- del primer cordón policial que no permitía que los miles de manifestantes lleguen donde están ubicadas las casetas peaje como un acto simbólico de protesta.

Allí fue donde las fuerzas de seguridad empezaron a disparar las (conocidas como) bombas lacrimógenas (hoy gas pimienta) lograron dispersar a la multitud, pero igual la Panamericana Norte quedó bloqueada durante doce horas.

Foto: Jaime Herrera / TeleSUR


Es así como los enfrentamientos pasaron a las calles aledañas de la Panamericana Norte, ante la cantidad de gente y el variado terreno; cerros, parques, avenidas, puentes peatonales. El gas pimienta que disparaba la policía se esparcía en las pistas, por eso empezaron a disparar perdigones al cuerpo de los manifestantes.






Mientras la televisión -mediante transmisión en directo- mostraba otra realidad, donde la policía era víctima de la "barbarie" de los vecinos de Puente Piedra, quienes al parecer, estarían “coludidos” con terroristas de Sendero Luminoso, delincuentes y gente de mal vivir. Los periodistas pedían que los manifestantes se retiren de la zona –imaginamos que por ingenuidad- porque no se percataban de un detalle, que los que protestaban vivían en esas mismas calles.

Los enfrentamientos se propagaron por varios kilómetros de la Panamericana Norte, con barricadas que bloquearon la vía vehicular. 

Terminado el día, la voz de los vecinos de Puente Piedra en rechazo al peaje, se escuchó con más fuerza, pero como suele ocurrir en el Perú- tiene un costo lamentable de detenidos y heridos en la población, que no permitirá que le cobren por entrar y salir de sus casas.

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