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Hoy la pelea es por la socialización del espectro radioeléctrico. / Entrevista a ANMCLA de Venezuela


Prensa de Frente / Mariátegui
27/08/09


A su vuelta del encuentro anual de la Red de Medios Alternativos, realizado el fin de semana pasado en la localidad entrerriana de Paraná, Prensa De Frente conversó con Valentina Blanco, integrante de la Radio Libertad, en el estado de Trujillo y Fernando Pintos, de la cooperativa audiovisual Panarec, de la ciudad de Caracas. En una extensa entrevista, los integrantes de la Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos (ANMCLA) repasaron, entre otras cosas, el estado actual en la pelea por el control de los medios, el papel de Globovisión y la relación del Estado con los medios comunitarios en Venezuela

- ¿Cómo viven hoy los actores comunicacionales y comunitarios el recrudecimiento de la pelea entre el gobierno chavista y los monopolios mediáticos venezolanos?
- Durante la primera fase del conflicto la propuesta de las comunidades fue crear medios propios y fortalecer el aparato de comunicación del movimiento popular. Desde el estado también se buscó crear medios, Telesur, Vive Tv, etc. Entonces lo que nosotros vemos es que hubo dos procesos simultáneos, desde el campo popular y desde el estado. En determinado momento el gobierno aprovechó la coyuntura, en la que a Radio Caracas Televisión se le vencían 50 años de concesión, y deciden no renovarlo, aún a costa de la pérdida de popularidad por los programas que emitían desde la señal. Después de esa primera batalla hubo un bajadita en las luchas, aunque la derecha sigue presionando, más o menos como acá, con líneas muy fuertes de confrontación a nivel mediático. La diferencia es que nosotros veníamos con 3 años de lucha por la socialización del espectro radioeléctrico, inclusive invadiendo espectro para meter presión. Llegó un momento el que el gobierno, con una situación compleja en las manos, aprovecha y decide que todos aquellos medios privados que no estén legalizados, los iban a sacar del aire. Resulta que el porcentaje era muy importante, con situaciones muy diferentes unos de otros, como puede ser que seguía funcionando a pesar de que el titular había muerto, que utilizaba una potencia mayor a la permitida, etc. Así comienzan a apretar las tuercas, primero con los medios más cercano u orgánicos a la derecha. En ese contexto nosotros como campo popular abrimos el debate de que iba a pasar con el campo que se abre, porque el debate era a quien se le iba a otorgar los nuevos espacios. A grandes rasgos, esa es la lucha que se estuvo dando.

- Con el caso de Globovisión, que es lo que llega con más fuerza hoy por hoy, ¿Cuál es la posición desde ANMCLA? ¿Qué se debería hacer?
- Hoy no hay una postura común. Algunos pensamos que es bueno dejar que la derecha tenga una línea de expresión, porque clarifica incluso al enemigo. A través de ellos se puede exactamente que es lo que están pensando, a un 30% de la población, o sea quienes lo ven como propios, los deja tranquilos tener un canal de expresión…si les quitamos ese espacio es posible que vayamos a tener otro tipo de aventuras por parte de la derecha. En lo que hace a nuestra población, creo que ya tenemos suficientes anticuerpos contra Globovisión, más allá de lo que diga o haga Globovisión nuestra gente lo ve tranquila. Hay otros compañeros que piensan que si se les puede quitar ese cañón hay que quitárselos. Hay dos posiciones, pero yo creo que el costo político internacional es mayor que el daño que puede causar Globovisión hoy. Chávez dijo que lo va a cerrar, están analizando por donde, pero que lo van a cerrar.

Legalmente la concesión está a nombre de dos personas, y uno de ellos está muerto. Diosdado Cabello dice que el otro 50% de esa concesión la va a tomar el estado, pero eso no está claro todavía, habría que verlo. Yo estoy de acuerdo también en que quede abierta, aunque creo que es un problema de salud pública…la gente que tiene cautiva cada día está más enferma, más loca…

- ¿Que relación tienen con el Estado desde la cooperativa y la radio donde trabajan ustedes?
- En realidad invertiría los términos. El estado ha tomado una política nuestra, del campo popular, no es un política de estado surgida naturalmente. Mediante movilizaciones y reclamos de varios años es que el gobierno chavista ha tomado el discurso nuestro. De todas maneras nosotros siempre hemos tenido algunos islotes dentro del gobierno, ya que creemos que no se lo puede tomar como un todo. Con el Ministerio de Información por ejemplo, hemos tenido históricamente una relación terrible, espantosa; con la parte del gobierno encargada de la comunicación siempre hubo una relación fracturada o de enemistad. Hay otros sectores del gobierno que sí nos han apoyado, con los sectores más de izquierda del gobierno hemos tenido y tenemos buenas formas para hablar. En este último años, hemos logrado con la telefónica un acuerdo de pautas publicitarias para todos los colectivos, o sea, logramos una ayuda muy grande para una buena parte de nuestros colectivos. Vale aclarar que ese dinero no nos lo donan, sino que nos compran espacio de publicidad en nuestros medios. Incluso hubo fuertes debates sobre que publicidad íbamos a pasar. Antes habíamos logrado otro acuerdo con el Ministerio de Poder Popular de las Comunas.

- Hace poco llegó Blanca Eekhout al Ministerio de Comunicación e información, acompañada de otras personas formadas en los medios comunitarios venezolanos ¿Qué perspectiva tiene con ellos?
- La verdad es que no hay expectativas. Blanca ya estuvo ahí, y hace rato que no forma parte del espacio popular y es muy difícil hablar con ella, vive en una mini isla. Generalmente lo que sucede es que cuando al gobierno lo apreta la derecha, deciden acercársenos. Entonces es en esas circunstancias en las que se ponen todos a hablar con nosotros, pero una vez que la cosa baja en sus medios de comunicación necesitan gente más leal, más obediente. Nosotros tenemos política propia, programa propio entonces no es tan fácil que se manejen así con nosotros. Históricamente ha sido complicado, Blanca fue una de las fundadoras de Catia TV junto con Gabriela Fuentes, que a su vez fue la primera fundadora de ANMCLA. O sea Catia Tv inicialmente formó parte de ANMCLA, aunque había desacuerdos entre Gabriela y Blanca.

- ¿Cómo es desarrollar proyectos comunicacionales en zonas rurales o semirurales?
- No ha sido sencillo, pero es maravilloso, la gente participa. Allá hay muchas amas de casa que hacen su programa poniendo la música que les gusta. Al principio nos preocupábamos porque los programa no tenían contendido, pero fuimos cambiando un poco la mirada y sosteniendo que esas son también parte de las miradas. Creemos que es muy bueno que la gente tenga un espacio donde comunicarse y expresarse, y al final somos uno de los programas más escuchado del espectro comunitario, entonces veo que es positivo que el pueblo mismo sienta a la radio como una herramienta propia de comunicación, la utilice y vaya aprendiendo en el camino.

- Al trabajar en medio comunitarios, vienen discutiendo o implementando ¿Cómo hacer para no estar fragmentados y poder ser más visibles?
- En Venezuela no son poco visibles los medios comunitarios, o sea, nosotros lo que hacemos es encadenar el trabajo de muchas comunitarias, que tienen la virtud de que quien comunica es la misma que escucha, bueno ahí el debate es como se unifica eso para disputarle a los grandes medios. El camino a seguir creemos que es la potencia de encadenar, la potencia de establecer editorial conjunta cuando se necesite, o sea un proceso. Ahora, lo que nos facilita a nosotros las cosas es el hecho de que tenemos una herramienta que es ANMCLA, que no es una coordinación, sino que es un movimiento que define política, se moviliza, realiza proyecciones, etc.

- ¿Cómo ven la propuesta de una nueva ley de Radiodifusión acá en Argentina?
- Si bien hay algunas cosas cuestionables del proyecto, por ejemplo que no fomenta el concepto comunitario de los medios, nosotros creemos que por esta región empezaron a soplar vientos de derecha, poner un ancla más adelante del ancla que ya está es positivo. Habrá que intentar hacer los cambios que haya que hacer, pero si se puede aprobar una ley mejor que la que tiene, que es un desastre, pues bueno, bienvenido sea.

- ¿Qué lectura de la coyuntura latinoamericana realizan ustedes a partir del golpe de estado en Honduras, la iniciativa de Uribe de instalar bases militares norteamericanas en Colombia y sobre todo teniendo en cuenta que Venezuela es uno de los objetivos predilecto de Estados Unidos?
- Bueno, nosotros vemos dos elementos fundamentales. En Venezuela hay proceso revolucionario desarrollándose, por lo que es algo que al imperio no le gusta. Otro tema que es más importante que esto primero, es que tenemos muchos recursos, petróleo, agua, oro, etc. entonces para cualquier estrategia energética el imperialismo trabaja durante décadas. Venezuela está dentro del campo de influencia inmediato de ellos. Por lo tanto, si sumamos las dos cosas, da una situación sumamente compleja y te obliga a ver las cosas con mucho cuidado, aunque en lo inmediato no haya amenazas reales de invasión. Entonces dentro de este análisis que Estados Unidos establezca siete bases en Colombia sobre puntos que cuenta para la guerra externa más que para la guerra interna, evidentemente nos preocupa, y mucho. Tal es la gravedad que, tras años de reclamo del sector popular, el gobierno tomó la decisión de no importar más nada de Colombia, son mil quinientos millones de dólares al año que la intención es sustituirlo. Lo cierto es que mientras exista la guerrilla, como decía Ho Chi Minh, es difícil que un tigre que tiene las patas traseras en una trampa, pongas las delanteras en otra.

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