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Paraguay: El terror empezó ahora


Osvaldo Zayas /EA - Mariátegui
Foto: Critica
22/02/10


El Ejercito Paraguayo del Pueblo (EPP) es una banda de delincuentes. No importa cuántas veces digan oligarquía ni acusen a los narcoganaderos en escuetas y poco creíbles notitas. ¿Existen como EPP? no.Porque en términos militares un grupo de diez, doce o trece personas no puede ser considerado un Ejército.

No quisiera profundizar en este tema pero sí ser tajante. Así como muchos dirigentes sociales -la mayoría- espero que los delincuentes sean detenidos, si es que andan sueltos por ahí y la policía en verdad no los encuentra.

Lo que se inició hace dos días, luego de la liberación de Fidel Zavala, es lo verdaderamente macabro: la caza de brujas. La Policía Nacional y el Ministerio Público han demostrado que para lo que están preparados es para la represión. La palabra justicia y lo que conlleva está lejos de estas instituciones y sus funcionarios.

Todo esto fue demostrado cuando el Gobierno de Fernando Lugo militarizó la zona norte, luego de la supuesta quema, por parte del EPP, de un puesto ubicado en la estancia de la ganadera Mary Llorens, en Tacuatí, Departamento de San Pedro. Allí la tortura estuvo presente. Militares y policías atraparon sin piedad a quiénes les parecían sospechosos y torturaron a campesinos golpeando y asfixiandolos con bolsas de plástico. Aclaro que no obtuve la información de los medios de comunicación sino de primera mano. Lo digo para que no me salgan con que eso fue solo el delirio de “gente pobre”.

Qué podría hacerme pensar que este nuevo operativo, bautizado “Jaguarete” por el gurú de la represión: Rafael Filizzola, será eficaz, sin “daños colaterales”. No estamos frente a unas fuerzas policiales acostumbradas a investigar y trabajar con precisión. La más grande prueba la dio el propio jefe de División Antisecuestros de la Policía, Comisario Francisco Alvarenga al decir que los detenidos “deben demostrar su inocencia”. Una de dos: o es un ignorante con hache mayúscula o se hace el idiota y es un gran actor.

Me pregunto si Alvarenga conoce la presunción de inocencia. Supongo que alguna película yankee por lo menos habrá visto en su vida.

¿Qué hará el gobierno de Fernando Lugo para garantizar los Derechos Humanos de los habitantes de Concepción o presumirá que todos son culpables, así como el falto de yodo Alvarenga?

El rumbo que ha tomado el Poder Ejecutivo es el del terror: 1) Se jacta de recibir colaboración del fascista, paramilitar y opresor gobierno colombiano, 2) En su primera intervención apresa a dirigentes campesinos solo por ser luchadores sociales, 3) Impide la comunicación de los detenidos con la prensa y manifiesta que los acusados “deben demostrar su inocencia”.

Lo que el gobierno debe hacer, si en verdad piensa terminar con cualquier tipo de amenaza a la paz, es desarrollar de una buena vez la Reforma Agraria y terminar con la asquerosa iniquidad existente en la zona, acabar con los “matones” de las estancias -grupos paramilitares que existen hace años-, con las fumigaciones sobre las familias campesinas e iniciar un proceso en el que se pueda garantizar salud y educación para todos. Paz no es hacer del país una gran cárcel y poner banderitas blancas por doquier, es construir una sociedad justa, con garantías y oportunidades para todos.

No estoy en contra de que un grupo de criminales sea detenido, pero sí me opongo rotundamente a que el gobierno retorne al oscurantismo del terrorismo de Estado.

Fijémonos la idea de que no es lo mismo que diez o doce dementes secuestren a un ganadero (delito que debe ser castigado) a que todo un gobierno empiece a sembrar el terror en el campo, con sus instituciones, sus cientos de policías y militares, sus métodos de tortura, sus armas, y que seamos finalmente nosotros los que paguemos la locura.

Lamento mucho tener que decir esto: el terror empezó ahora.

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