Ecuador: El documental es una obra de arte y un discurso sobre la realidad / Entrevista a Juan Martín Cueva


Silvia Tello / Tierra Insurgente
01/03/11


Juan Martín es miembro fundador y director ejecutivo de la Fundación Cero Latitud. También es miembro fundador de Cinememoria, y como tal ha sido parte del equipo organizador del Festival Internacional de Cine Documental Encuentros del Otro Cine. Antes de estudiar dirección de cine en el INSAS (Bélgica), estudió sociología en Quito. Ha sido profesor en la Universidad de las Américas, en la Escuela de Cine y Actuación INCINE, en la Academia Diplomática del Ecuador, en la Universidad Nacional de Chimborazo y en la Universidad San Francisco de Quito.

Algunos de sus documentales son: "El lugar donde se juntan los polos" (2002), "Este maldito país" (2008) y actualmente se encuentra desarrollando el documental "El tiempo largo y el tiempo corto". Hace unas semanas Juan Martín estuvo en Lima y tuvimos la oportunidad de conversar con él.

- ¿Juan Martín cuéntanos qué te trae aquí a Perú?

- Vine invitado por el Festival Internacional de Cortometrajes “La Noche de los Cortos” a participar como jurado.

- Háblanos acerca de tus documentales.

- Bueno, el primer documental que hice fue un cortometraje más contemplativo sobre la vida de los marinos mercantes ecuatorianos en un carguero, pero luego ya me metí en temas más políticos. Hice un documental en Madrid, en los colectivos de migrantes que en ese momento estaban ocupando unas iglesias para protestar por una nueva ley de extranjería. Luego hice un documental (que ustedes vieron) que se llama “El lugar donde se juntan los polos” que es un poco más largo y es una especie de una carta que yo les dirijo a mis hijos.

Yo vivía en Francia, mis hijos nacieron allá, entonces era una reflexión sobre las cosas que nos unían a América latina. Cosas familiares, vínculos afectivos, pero también vínculos de haber vivido experiencias políticas, ya sea nosotros, nuestros padres o nuestros abuelos. La transmisión de esta memoria social y política de participación y compromiso en procesos de transformación, en procesos revolucionarios de América latina. Todo eso visto desde allá.

- ¿Cómo puede ser el crecimiento de un niño alejado de esas raíces? Ese era el tema.

- Luego hace un par de años hice otro documental que se llama “Este maldito país”. Este era una reflexión menos coyuntural, no tanto sobre la política en términos de actualidad, sino más bien una reflexión sobre qué nos define como ecuatorianos, qué nos caracteriza, qué tipo de elementos, de pertenencias tenemos nosotros.
Sentimos ciertas identidades dentro de nosotros y también ciertas diferenciaciones. Era una reflexión.


- ¿Qué función tiene el documental para ti?

- Yo pienso que el documental no necesariamente aporta respuestas, a veces lo que hace es suscitar una serie de interrogantes, plantear preguntas, cuestionar una serie de cosas que uno da por hecho y que no necesariamente son así. Entonces el documental un poco explora en eso, trata de indagar un poco en ese tipo de incertidumbres que uno tiene. Yo creo que los documentales más interesantes, quizás los más valiosos en mi criterio, son los que te ponen en riesgo como autor.
No se trata solamente de plantear un punto de vista de modo definitiva “yo pienso esto sobre tal cosa” sino ponerte en riesgo un poco.

Nunca hay que olvidarse que el documental es también una película y que tiene que tener un lenguaje cinematográfico. No es solo un discurso conceptual de argumentos y de ideas puestos unos tras otros sino que también tiene que tener una cierta construcción estética y una cierta belleza en el lenguaje. La ficción tiene mucho menos responsabilidad desde el punto de vista conceptual, está más en el terreno de lo artístico y de lo estético, en cambio el documental está entre las dos cosas y es bien interesante porque hay trabajos en documental que tu los ves y dices es que esto es una obra de arte y al mismo tiempo es un discurso sobre la realidad entonces esa combinación de las dos cosas a mí me parece súper interesante.

- ¿Y sobre el documentalista?

- Evidentemente, desde el momento en que tú pones una cámara frente a un sujeto las cosas se transforman y se dan de otra manera. Llegas a un lugar y de hecho ya han empezado a cambiar las cosas, no es solo después, no es solo por lo que tú digas de esa realidad que la realidad cambia. Entonces yo creo que en todo el proceso de fabricación de un documental existen opciones que el documentalista tiene que tomar cómo voy a filmar a esta persona, cómo voy a enfocar este problema y qué puede provocar eso y no necesariamente con un fin muy explícito como: ‘quiero que la gente piense tal cosa’, pero si como: ‘me gustaría que la gente reflexione sobre tal tema entonces voy a tratar de levantar ciertas dudas y certezas que tenemos’, tratar de remover ciertas cosas.

- ¿Por qué temas políticos?

- Bueno porque en mi caso particular he estado muy atravesado por ideas, posturas, políticas desde muy chico, y lo sigo estando.Actualmente a los ecuatorianos se nos presenta una situación bien interesante y de mucho riesgo a título personal, porque hay un gobierno se supone de izquierda, que está haciendo cambios en el Ecuador y sin embargo hay mucha gente que piensa a ratos que no está haciendo lo suficiente o que está haciendo cambios muy superficiales y que no está cambiando mucho al país, o que es una fachada que detrás de él se esconde lo mismo de siempre.

Y bien, a ratos uno sí tiende a pensar así, pero a ratos uno también piensa si yo no creo en esto y no me meto a participar en esto, a empujar un poquito, a tratar de que vaya en otra dirección, es más fácil tener siempre una posición crítica y escéptica, decir ‘ay no, no pasa nada’. A ratos aunque suene un poco ingenuo sí es bueno ponerse un poco en la posición del otro, o sea ¿qué pasa si el día de mañana te nombran presidente de la república en el Ecuador? ¿qué tipo de cambios podrías hacer o tratarías hacer, y qué puedes hacer en un momento dado y qué cosas no?

Entonces esos temas siempre vuelven, cuando tú estas filmando la realidad yo creo que siempre te proyectas en lo que estas filmando, filmas al otro pero te estas filmando también a ti mismo, estas mirándote y preguntándote qué puedo hacer yo, qué podría hacer yo.

- ¿Tú crees que el documental es importante en la construcción de una memoria colectiva, una memoria histórica?

- Sí, es fundamental. A pesar de que memoria histórica ha existido siempre y las técnicas audiovisuales te dan la posibilidad de mantener esa memoria de modo mucho más cercano a lo que es. Es una herramienta realmente muy importante para vernos en el pasado, para ver cómo somos en otras latitudes nosotros los humanos en SriLanka y cómo somos aquí en el Perú. A la vez te permite identificarte mucho con la gente y a diferenciarte también. Por ejemplo establecemos las mismas relaciones con la naturaleza con el trabajo, con los otros .

- Y hoy en día por qué crees que es importante ver esas cosas.

- Porque hoy en día a diferencia de otros momentos se está homogenizando todo, hay una cierta tendencia desde que se han modernizado las técnicas de comunicación de homogenizarlo todo, se uniformiza todo y todos nos empezamos a parecer y creo que es por eso que es tan importante empezar a defender la diversidad lo mas ampliamente posible de todas las formas de expresión, la expresión de lo humano.

- Qué le dirías a esos muchos jóvenes que están queriendo optar por este camino

- A mi me parece que es una actividad fascinante y apasionante y una manera de acercarte al mundo, a la sociedad, a los otros. Es muy enriquecedora porque topas la diversidad de un modo mucho más vívido que simplemente leyendo un libro de las culturas, sino que estás ahí con la gente, con su manera de hablar, con su manera de moverse, su manera de expresarse y con su forma de estar en el mundo.

A mí me ha abierto, para una persona curiosa el documental es lo mejor que podría haber porque te abre a otros mundos a otras existencias de gente que de otra manera no conocerías mas que superficialmente. Aquí te implicas emocionalmente con el otro, intelectualmente y construyes un discurso con el otro una forma de ver la realidad, de ver el mundo. Y bueno en América Latina hay ahora toda una generación de gente nueva que está explorando de mil maneras el documental.

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