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Simón Bolívar, el Constitucionalista


El discurso constitucional de Bolívar se mantiene vigente en pleno siglo XXI

Raúl Chaname Orbe*/ Mariátegui
28/01/14

Aportes de Bolívar al Constitucionalismo peruano

Simón Bolívar como todo estadista fue un estudioso de las enseñanzas institucionales de las Historia Universal, admiró los aportes de la ilustración inglesa como la constitución del Comonwealth, de ella valoró su racionalidad cívica expresada a través de su opinión pública.

De los norteamericanos sobresaltó su legado constitucional de 1787 y su admirable división de poderes, de los franceses destacó su cerrada defensa del sufragismo extendido por la constitución del año XVIII que le dio admirable estabilidad institucional y un vigoroso  desarrollo imperial.

En su aprendizaje Bolívar por momentos se rindió a Cronwell, Washington o a Napoleón empero en su madurez política y ella corresponde a su obra constitucional, buscó hacer una síntesis creadora de aquellas experiencias universales
    
En la Constitución de 1826 que rigió solamente el 9 de diciembre de 1826 al 27 de enero de 1827, por ironía del destino la constitución vitalicia cuyo título parecía asegurar una vida eterna, fue de todas las cartas peruanas la que con sus siete semanas de vigencia tuvo la más corta duración y la muerte más temprana, reflejando ese desacuerdo entre la teoría y la práctica constitucional.

La constitución vitalicia en la doctrina fue en realidad la más diversa, la más frustrada de todas, salvo la nonata de 1823.

La constitución de 1826 rigió pues de manera efímera.

La Constitución de 1826 no es posible comprenderla en el contexto reduccionista de las incipientes soberanías nacionales si ella no se ubica en el marco constitucionalista de la obra bolivariana, quizá Bolívar era uno de los pocos latinoamericanos que tenía una percepción similar a la de Metternich en la reaccionaria Santa Alianza o la de Monroe del lado de la emergente Norteamérica y su doctrina de América para los americanos.

El libertador es consciente que en la polarización mundial los sudamericanos sólo seríamos capaces de tener presencia con una versión institucional integrada.

Bolívar prevee que en toda América no habían más de cinco estados con gravitación internacional.

EEUU que poseía menos de un tercio del territorio que posee actualmente. México que territorialmente tenía casi el doble de lo que hoy es. Centroamérica, reunida como federación que debía integrarse desde Panamá hasta Guatemala, la Federación de los Andes compuesta por cinco estados bolivarianos, Brasil gobernado por la monarquía de los Braganza, estos debían establecer pactos de buena vecindad.


En algunos casos de integración, en otros que fortalezca la estabilidad regional ante cualquier amenaza extra continental, por ello su terco empeño finalmente desperdiciado del Congreso Anfictionico de Panamá.


Ante el creciente despertar nacionalista, provincialismo lo llamó Bolívar de las distintas regiones liberadas como en muchas de sus utopías puso toda su voluntad, sin temor a que ella atropellase orgullos nacionales, en aras de la urgencia integradora. 

Sintiéndose atacado por el espíritu centrífugo, por sus enemigos externos y por sus propios achaques físicos queriendo luchar contra el propio tiempo buscó acelerar la Federación Institucional y para eso se puso a la cabeza de esta última batalla constitucional.

La Constitución de Bolivia será la base y el fundamento de este orden constitucional.


Bolívar fundamenta en el Congreso Constituyente de Bolivia la siguiente tesis: 


"El proyecto de Constitución para Bolivia esta dividido en cuatro poderes, habiendo añadido uno más sin complicar por eso la división clásica". 

"El poder electoral ha recibido facultades que no le estaban señaladas en otros gobiernos que se estiman están entre los más liberales, esta atribución se acerca de manera sistemática al modelo federal".

"Los colegios electorales de cada provincia representan la necesidad y los intereses de ellos y sirven para integrar a la magistratura".

"La cuestión examinada por partes y un imparcial juzgamiento de ese modo nos hará entender mejor la lógica de estas innovaciones".

"En todos los negocios entre dos contrarios se nombran a un tercero para dicernir y es por eso que proponemos que se establezcan tres cámaras en el Poder Legislativo; la Cámara de los Tribunos compuesta por 24 miembros, la Cámara de Senadores compuesta por 24 miembros y la Cámara de los censores compuesta por 24 miembros".

La Cámara que discierne es la Cámara de los Censores, son los Censores los que protegen la moral, las ciencias, las artes, la instrucción, la imprenta y sobre todo el orden constitucional".



Nosotros encontramos en esta tesis de Bolívar y aquí se encuentran los antecedentes históricos del Tribunal Constitucional, no hay Tribunal Constitucional en el Perú hasta la Constitución de 1979, Bolívar prevee que la Cámara de los Sensores es la Cámara que debe velar por la estabilidad institucional y el cumplimiento del orden constitucional.

Si en América Latina tenemos que buscar los antecedentes del poder concentrado que posee el Tribunal Constitucional tiene que ser en la Constitución Bolivariana de 1866.

Bolívar convoca el Congreso Constituyente en el Perú el 1 de febrero de 1826, previamente se realizaron elecciones para elegir representantes en toda la república, ese fue el primer modelo electoral donde participaron todas las provincias electorales.

Ante el Congreso se presenta un proyecto de Carta Política similar a la recién promulgada Constitución de Bolivia, con ligeras adaptaciones, el proyecto de 150 artículos presenta varias innovaciones, no siempre bien estudiadas.

En primer lugar, introduce la dimensión de cuatro poderes; electoral, legislativo, judicial y el ejecutivo.

Para sostener la innovación de una presidencia vitalicia Bolívar recurre a un ejemplo circunstancial de suelo: 



"La isla de Haití se hallaba en insurrección permanente después de haberse debilitado el imperio, el reino, la república y todas las formas de gobierno posible se vio forzada a recurrir al ilustre Petion para salvarse, confiaron en él y los destinos de Haití se han estabilizado, hay que clarificar entre la realidad y la urgencia".



Y un vicepresidente ratificado por el Poder Legislativo que tendría funciones ejecutivas como ser el jefe del gabinete ministerial        

Manuel Vicente Villarán ha señalado que este es un modelo de caudillismo legalizado, Bolívar se anticipó, incluso a la propuesta contemporánea de Mauricio Duvalier que sostenía que la mejor forma de gobierno es aquella que divide las funciones del Jefe de Estado con el Jefe de Gobierno. Un monarca como Jefe de Estado y un Primer Ministro como Jefe de Gobierno.

Francisco García Calderón, nuestro primer gran ensayista moderno, condenando la obra constitucional de Bolívar ha dicho que en este empeño el libertador, ditanciándonse de los liberales utópicos que ya llevaban en sus proclamas un inflamado nacionalismo.

Sostiene que lo que busca Bolívar es que al personalizar el gobierno permita superar las emergencias en las cuales se debatía el orden continental.

Jorge Basadre, sereno y reflexivo ha escrito sobre la carta bolivariana lo siguiente: "La Constitución vitalicia era pues un intento de adopción del principio de autoridad representado por la perpetuidad del presidente y de los sensores, y el principio de democracia a través del sufragio como fuente de los nombramientos".

Dice Jorge Basadre: "Pretendía por eso un gobierno que ensamblara de un lado la igualdad civil y de otro lado la soberanía popular y estos a su vez puedan someterse al gobierno nacional".

"Y como el mismo Bolívar dijo: 


Una transacción entre América y Europa, una transacción entre el ejército y el pueblo, una transacción entre la democracia y la aristocracia".

                    
Ecuación que en Europa no pudo resolver ni si quiera Napoleón.  

El polémico historiador Carrera Damas ha sostenido a propósito de la obra de Bolívar lo siguiente: "Tú conoces en todo el siglo XIX a un hombre que haya redactado más constituciones y ejercido más la crítica constitucional que Bolívar. Bolívar fue un gran constitucionalista, esto pasa un poquito por debajo de la mesa, pero no hay ningún otro prócer de la independencia que haya tenido una preocupación equiparable por la Constitución"

Sigue Carrera señalando lo siguiente: "Para mi era un republicano pero un republicano conservador no era demócrata pero en esa época ningún republicano era demócrata".


Sin duda a la luz de los cambios institucionales que existen en América Latina el pensamiento de Bolívar en el orden institucional y en el orden republicano se muestra vigoroso.

Volvamos a las enseñanzas constitucionales de Bolívar sin ningún tipo de prejuicio, volvamos al pensamiento de Bolívar que busco evitar la anarquía, la desintegración y el caos en América Latina.

Porque el discurso constitucional de Bolívar se mantiene vigente en pleno siglo XXI.   



* Discurso de Orden de Raúl Chaname Orbe, abogado, ex decano del Colegio de Abogados de Lima (CAL), pronunciado el 17 de diciembre del 2013, durante el acto conmemorativo por el 183 año de la muerte de El Libertador Simón Bolívar en el Museo Nacional de Arqueología Antropología e Historia del Perú en Lima. El homenaje fue organizado por la Sociedad Bolivariana del Perú y la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Perú. Transcripción por Redacción Mariátegui.


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