En una ofensiva relámpago, los peshmergas arrebataron la población al grupo Estado Islámico, cortando así una carretera estratégica entre Siria e Irak, utilizada por los yihadistas.
Mariátegui
14/11/15
Masud Barzani, dirigente de la región autónoma de Kurdistán, en el norte de Irak, anunció «la liberación de Sinyar» durante una conferencia de prensa cerca de la zona de los acontecimientos, a poca distancia de la frontera siria. Agregó que «Sinyar fue liberada con la sangre de los peshmergas y de ahora en adelante forma parte del Kurdistán».
El coronel norteamericano Steve Warren, portavoz de la coalición, explicó que ello permitiría «cortar la línea de comunicación y afectará la capacidad (del grupo EI) para reaprovisionarse ». Califica asímismo esta toma de «primera etapa crucial en la eventual liberación de Mosul».
Poco antes, el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, declaró que
«confiaba totalmente» en el éxito de la acción porque la operación recibía el apoyo de los tiros aéreos de la coalición internacional y de consejeros militares sobre el terreno.
Según el Pentágono, los consejeros trabajaban «en la montaña de Sinyar para ayudar a seleccionar los blancos de los tiros aéreos».
Sinyar está situada en la vía que comunica la plaza fuerte de los yihadistas en la región norte de Irak, Mosul, con la zona controlada por el grupo EI en Siria. Por su carretera circulaban hombres y material militar entre los dos países.
Durante la mañana, centenares de combatientes kurdos, en uniforme militar y armados con fusiles de asalto y ametralladoras, entraron a pie en la ciudad, según reporta un periodista de AFP desde Sinyar. Enarbolaban banderas del Kurdistán y gritaban consignas en honor de los peshmergas y del Kurdistán.
La ciudad está devastada y hay grafitis de los yihadistas en las fachadas de algunas casas
Resistencia yihadista
El comandante peshmerga Khalaf Murad Atto asegura que en el recinto de la ciudad aún se encuentran kamikazes. Otros combatientes afirman que también hay francotiradores. Un oficial estadounidense señaló que entre 300 y 400 yihadistas permanecían en Sinyar.
Las fuerzas kurdas deberían iniciar el desmantelamiento de las bombas, ocultas en la ciudad. El grupo EI emplea usualmente esta táctica para dificultar a los peshmergas la toma de las poblaciones. Las fuerzas victoriosas deben establecer también una zona de seguridad para proteger a los habitantes del lugar.
Al tiempo que la ofensiva kurda permitía el éxito de esta operación, en Siria la aviación rusa lanzaba ataques en apoyo al gobierno de Bashar al Assad.
El coronel Steve Warren consideró que la operación « Paraliza al enemigo » debía adoptar «ahora decisiones muy difíciles», relativas a los territorios que se deben reforzar.
En la zona habitan los yazidi; Amnistía Internacional reporta que en 2014 el grupo EI había ejecutado a numerosos de ellos y vendido a las mujeres como esclavas sexuales. La ONU había denunciado «un intento de genocidio». En ese entonces, miles de yazidis se refugiaron en los montes Sinyar, sin agua ni víveres.
(Foto) Los peshmergas al entrar en Sinyar, 13 de noviembre de 2015.
REUTERS/Ari Jalal
Fuente: Radio Francia Internacional
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