Header Ads

ad

La situación en Trípoli ha empeorado y está experimentando circunstancias muy graves


El Gobierno de Acuerdo Nacional respaldado internacionalmente,  se ha convertido en un rehén de las milicias armadas (mercenarios llamados extremistas) y ha sido objeto de constantes chantajes por parte de los líderes de esas milicias.


Leonor Massanet
Mariátegui
14/03/18

Recientemente, se produjo un desacuerdo entre Fayez Al-Sarraj (Gobierno de acuerdo internacional) y Haitham Al-Tajouri (líder extremista) en relación con las finanzas por el dinero exigido por las milicias y su comisión de infracciones ilegales relacionadas con el registro de fondos ficticios.

Cuando Al-Sarraj expresó su negativa a aceptar estas violaciones, fue atacado por Haitham Al-Tajouri (mercenario extremista, líder de las milicias). El hecho fue presenciado por el ex ministro del Interior, Al-Aref Al-Khoja, el jefe del sistema de apoyo central Mohammed Al-Damja. y el gerente de la oficina de Al-Sarraj. Por tanto se puede confirmar los graves hechos,contactando a los testigos anteriores.

Hoy temprano, el "Comité de Sanciones" (del gobierno impuesto por la ONU) rechazó una solicitud presentada por la Sra. Safiya Farkash en relación con el levantamiento de la prohibición de viajar impuesta a ella. La razón de este rechazo por parte del Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad fue que Farkash representaba un peligro para la paz y la seguridad internacionales. Esto nos lleva a la pregunta de qué peligro puede representar una mujer libia de unos sesenta años, haber perdido a la mayoría de los miembros de su familia y sufrir enfermedades incurables que requieren tratamiento. Además, vive como refugiada en Egipto y nunca ha tenido una ocupación en su vida aparte de ser ama de casa.

Información recibida directamente de Faraj Muftah (portavos de las tribus libias)

El hecho que la ONU esté dirigiendo a las milicias de mercenarios a los que llaman extremistas y dándoles carta blanca para los abusos y violaciones de todos los derechos es algo que desde occidente ni siquiera conocemos. 

El caso urgente de la Sra Safiyah que ha solicitado se le permita viajar para poderse tratar una enfermedad muy grave y que el gobierno de la ONU se lo ha negado, no es el primer caso ni mucho menos. Hemos vivido ya muchos casos de personas muy gravemente enfermas que no se les ha permitido salir del país para recibir tratamientos médicos urgentes. 

Cada día están muriendo libios de todas las edades por enfermedades que podrían encontrar tratamiento si lograran acudir a un hospital muy bien equipado, pero en no logran los visados. Mientras los grupos armados de extremistas están viajando a Europa con visados legales entregados por las oficinas de la ONU. 

No solo están los libios que no pueden salir del país para salvar sus vidas, sino los miles y miles de libios que están viviendo sometidos a una tensión inimaginable por todas las carencias, asedios, muertes, inseguridad,..y van sufriendo enfermedades de gran desgaste dando lugar a hipertensiones, infartos, derrames cerebrales, cáncer, envejecimiento prematuro.

Los invasores a Libia han matado y siguen matando miles y miles de libios directamente, pero en las estadísticas no se cuentan el terrible daño físico y psíquico causado por la agresión continuada.

Es lo que Michel  Chossudovsky llama "las guerras humanitarias" de EEUU contra el mundo. Nos dice que es necesaria una nueva redirección de las ciencias de la tecnología con objetivos de cara al extranjero, que EEUU invierta lo que llaman "la política Internacional" y que debería llamarse la agenda militar norteamericana". Es el único país del mundo que utiliza la mayor parte de su energía en destruir el resto del mundo.

Al estilo de Napoleón, Hitler y demás megalómanos psicópatas cuya única meta era dominar el mundo sin importar los seres humanos.

Psicópatas que la historia va disfrazando según intereses políticos del momento.


Foto | Portada: El aeropuerto de Trípoli después de haber sido destruido por los grupos armados (mercenarios de occidente)

No hay comentarios.