sábado, agosto 30, 2014

Lima. Se presentó primera edición peruana de Tratado de la Delincuencia de Roberto Arlt

Primera edición peruana.

Redacción Mariátegui
30/08/14

Lima.- La emergente Colmena Editores es la primera editorial peruana que publica al brillante escritor argentino Roberto Arlt. Tratado de la Delincuencia, una compilación de textos que Arlt escribió para un periódico entre los años 1928 y 1930, en el cual trata sobre la delincuencia y sus variadas formas como la coima, las organizaciones delictivas, la cárcel, los menores. 

Arlt, un clásico latinoamericano

Armando Alzamora, editor, miembro del directorio de Colmena Editores confesó que “en Colmena... siempre tuvieron la idea de rescatar a los autores clásicos latinoamericanos que no tienen mucha difusión en el Perú y por eso surgió el nombre de Roberto Arlt”.

Recordó que lo primero que pensaron editar era Los Siete Locos o Los Lanzallamas que es su obra más conocida, pero como existen bastante ediciones de este libro que son económicos y muy accesibles, pues ellos no podían competir con ese precio.

“Por eso dijimos vamos a publicar este título y es con seguridad que en Perú casi nadie lo conoce, y para suerte nuestra al año pasado los derechos de los libros de Arlt quedaron liberados”, agregó.

El equipo de Colmena Editores contactó con Silvya Saitta, profesora de Literatura en la Universidad de Buenos Aires (UBA) quien compiló y publicó estos artículos en 1996 de manera inédita, porque Tratado de la Delincuencia no es una obra que haya publicado Arlt con este título.

Saitta autorizó la publicación e incluso se ofreció a escribir un nuevo prólogo para la edición peruana, porque el primero fue pensado para la aparición del texto, es decir hace 18 años.

Roberto Arlt

Crónicas del arte de delinquir  

Según Dennis Lazo, egresado de Literatura de la Universidad Nacional Federico Villareal (UNFV) destacó que “la peculiaridad de los artículos presentes en el Tratado sobre la Delincuencia es que como su nombre lo indica, son crónicas periodísticas que ingresan constantemente en ámbitos literarios y que tratan principalmente sobre un tipo específico en el arte de delinquir  el no violento y soterrado”.

Asimismo, afirmó que a su vez “los eventos relatados tienen relación directa con un espacio específico, una Argentina violenta para el ciudadano, el cual en su esencia carece de humanidad y respeto, la diferenciación con el crimen casi perfecto se da en estos dos ámbitos, la localización, ya que esta última obra toma como referencia crímenes ocurridos en EEUU. En segundo lugar, los eventos relatados son eventos violentos y directos”.   
     
Para David Pérez, uno de los responsables  de Colmena Editores “con este libro iniciamos la serie Margen, precisamente Arlt quien encarna todo este espíritu de esta colección, además de que nosotros los editores nos sentimos muy afines al pensamiento artriano”.

Presentación en la FIL Lima 2014.

Literatura desde los márgenes

“Arlt escribe desde los márgenes, escribe, es periodista de profesión, se ganaba la vida emborronando papeles como él decía, en distintos periódicos, además era de una postura férrea de izquierda y pensaba que con la literatura se podía de alguna forma retratar los bajos mundos, el verdadero rostro de la humanidad que se desarrolla en los arrabales, en los barrios”, finaliza Pérez.

Esta edición de Tratado de la Delincuencia de Roberto Arlt publicada por Colmena Editores se presentó en la Sala José María Arguedas durante la 19 Feria Internacional del Libro de Lima (2014).    


Nota de Redacción.-  Los interesad@s en conseguir el libro pueden contactarse con los editores mediante su facebook y disfrutar de esta gran obra de Arlt :  http://goo.gl/S5J8ux

Perú. La poesía como arma de combate / Preludio a Poesía Reunida de Rosina Valcárcel


Jorge Nájar / Mariátegui 
30/08/14

Ráfagas de insectos en el Museo Picasso nos empujan a soñar
r.v.


«Corté mis cabellos / para que no me amaras / amor / te regalo mi cuello y mis orejas / y los pechos también / por si te pareciera poco / cuídalos hasta la próxima estación / del año/ mientras cabalga solitaria / la otra mitad de mi cuerpo»(Corté mis cabellos). En nombre de ese ser que se descuartiza por amor yen el que una parte de ella navega hacia coordenadas ajenas y la otra «cabalgasolitaria» sabe Dios (o el diablo) adónde, he conservado este poemade Rosina Valcárcel (Lima, 1947) como un ejemplo perfecto de losdesdoblamientos del «yo». En nombre de nuevas experiencias de esahazaña he recorrido de cabo a rabo esta poesía preguntándome sobre lareflexión que la poeta ha ejercido en su lenguaje para producir personajes através de los cuales toma la palabra y marca una distancia mientras se ocultadetrás de un «yo» que enuncia. ¿O tal vez dicha hipótesis no exista y ese «yo»coincida exactamente con la voz de la autora? 

Veamos algunos elementos. De su opera prima, Sendas del bosque (Lima,1966, Ediciones La Rama Florida, la colección de poesía dirigida por el mítico Javier Sologuren), se han conservado seis botones en esta antología. Y, la verdad, asombra en la muestra las entonaciones de la voz: «Inclinada estoy / como una mendiga / por la hierba // Mensajeros / de antiquísimos planetas / me saludan / y siguen aprisa por la tierra // Me revuelco en el polvo / a carcajadas / y espero limosna / de otros cielos» (Mendiga). ¿Esa mendiga es la proyección de su personalidad en los poemas? ¿Estamos ante el choque entre el yo y los demás, ante la angustia de quien se siente marginada por una sociedad que no comparte su visión de la vida? 

Sea como sea, esa voz, adelantándose a las de su generación, imprecaba no sólo contra ella misma, sino también contra la urbe y el medio familiar en el que había llegado al mundo. «Maldito infierno el que vivimos / «Hasta cuándo,Señor, hasta cuándo» / ¿Acaso has visto el rostro de mi padre? / Dan ganas de escupirse / y decirle adiós al mundo. // Que nos perdonen los muertos…» (Lima). 

Era la irrupción de alguien que siempre supo que su corazón descansaba sobre un mundo y su cabeza sobre otro, dudando permanentemente entre cuál elegir.Ese ejercicio de cuestionamiento cultural se acentuará en Navíos publicado nueve años más tarde, en 1975, cuando toda la poesía de la Generación del Setenta había sacudido las aguas del universo cultural limeño. 

Eran poemas cuajados de imágenes brillantes,de una profunda inconformidad, que se nutrían de experiencias límite, de imaginación y fantasía, de sombras y ensueño, de asfalto y noche. Poemas que caminaban hacia la tensión y los chispazos que se detenían tras el hallazgo de una imagen: «Sólo el amor, /palabrita, / hace / soportable / la existencia. // A veces / ni el amor ni nada.» (Solo el amor). Ojo: esa voz no está jugando con la palabra. Es más, contrasta con la tendencia dominante de ciertos poetas, más preocupados por volver evidente la capa de investigación formal y de esteticismo.

La voz que habita en esta poesía no es una máscara. Hay detrás la historia que incluye el análisis de los distintos espacios que atraviesa –la familia, los amores, el mundo exterior, sus preocupaciones íntimas–, el testimonio, la expresión estética y sentimental de una generación,junto con la visión de una época.Pero ese hablante, ese yo lírico, no sólo es ella misma. Es también otras personas, otros individuos, otras mujeres. Veamos un ejemplo extraído de Paseo de Sonámbula del 2001: «Postrado en la cama/ mi esposo está muerto // Lamento su aspereza / mas a él vuelvo la débil mirada // De vez en cuando me quejo // Al mediodía le regaño / y en la noche le celebro / ¿Quién acecha mi habitación? / Detrás de la puerta / casi todo está en calma / menos este poema de amor / que leo / demasiado tarde» (Poema chino. Al modo de Guan Hanqing). 

A todas luces, aquí sí hay un personaje a quien ella le otorga una voz. ¿Se trata sólo de la estrategia de las máscaras –personae–a la manera de un E. Pound, en el que el sujeto de la enunciación se halla mediatizado y alejado del objeto de su escritura? ¿O estamos ante la estrategia de un Cavafis, proyectar sus dramas íntimos sobre víctimas de una sociedad que desprecia a quien es capaz de ser diferente y asumir las consecuencias de su decisión? Nacida y crecida en el seno de un círculo militante del asalto al cielo, la autora sabía bien de lo que hablaba. A sus convicciones se sumaba un estilo de vida y una naturaleza que la llevaba a pisar las calles para charlar y escuchar, para gritar y cantar, para exhibirse y ocultarse.

Cartógrafa de su tiempo, de sus seísmos, de sus catástrofes, de sus objetos, de sus sueños y de sus viajes reales e imaginarios, esta voz que obstinadamente recurre a la primera persona del singular, a un «yo» que en algunos casos tiene sonoridades masculinas aunque sea la voz de una mujer, no es sólo eso. Es eso, claro, más otras emparentadas con las estrategias psicoanalíticas. He aquí otro ejemplo: «Hemos podido partir y no me altero / respiro la tarde efímera / dejo caer tu nombre destrozado / y me alisto a recibir la corona del estío.» (Hemos de partir y no me altero) Estamos ante un poema heredero de la tradición epigramática, una forma breve, incisiva, a menudo satírica y rematada con un rasgo inesperado. Resuena dentro del aparato verbal no sólo la voz de una renuncia, del desdén y hasta de la altanería sino también la sabiduría y las destrezas formales de un Marcial. La estructura de una saeta que avanza hacia el aniquilamiento del interlocutor.

Pero más allá de los detalles formales y de las estrategias escriturales, en esta caja de resonancias resuena la voz de una mujer trascendida. «Entre el caos de papeles / leo y rezo / a veces, escribo / Pero tu casa está lejos, Poeta / y mis ojos suspiran» (La puerta). No se trata aquí de negar una especificidad de la escritura femenina, ni de querer hacer abstracción del productor del texto; la idea es sólo la de señalar que una mujer no escribe como un hombre; el horizonte de lectura que cada quien proyecta no es el mismo. 

Pero en uno y otro caso hay voces que trascienden el género, felizmente. Y en este caso estamos ante la voz de una mujer trascendida, pero al mismo tiempo profundamente «femenina»: «Nada sucede en la ciudad sólo los cuervos / La música del viento / Mi cuerpo ardiente / Puedo contarte mis sueños amor mío / Una biblioteca en altamar / Azulita princesa de los duendes / Él también era una sombra / Camino calles enteras y te busco / Estrellas en mi cuerpo /Flotando en el vacío / En la mejor edad / Beso al primer amante que dispara» (Collage).

Todo lleva a pensar que para Rosina Valcárcel la poesía es un arma de combate. Primero un arma para luchar por su propia existencia, luego por los espíritus santos de cualquier pelaje a condición de que entren en su círculo de afectos, enseguida por las hijas, los padres, los hermanos, la nieta. En esta selección de su poesía eso resulta evidente. Laten en el fondo, con fuerza, las preocupaciones de César Moro, la sangre apasionada que circula por esos poemas también clandestinos. También hay algo de la retórica nerudiana. Late con fuerza la desolación provocada por el asesinato de Javier Heraud, la soledad de los exilios. Bulle la atmósfera de toda la Generación del Setenta y sus anhelos libertarios. 

Poemas escritos desde la adolescencia hasta ayer y, por lo tanto, también susceptibles de ser leídos como el diario de una sobreviviente. «Pienso en nosotros que hemos exigido ala vida / La noche perfecta… / Hablo de nosotros / los muchachos / que hicimos la revolución / A nuestra manera / ojos enrojecidos / Volante al arriero /arenga al mar. /Los obstinados que volvimos a construir puentes / Dando vivasal Che, cantando Yesterday / y La Internacional / Hoy acorralados / sin partido / A fines del 90 / nos desconocemos. // El asunto compañero no es simplemente / Esperar las señales como quien palmea /en silencio a mamá / Ni sólo tejer pop art / manos alzadas / Amor y rebeldía es subvertir las costumbres / Inventar armas / tribus / granitos de arena. Como este leve rastro solar…» (Acorralados).

En efecto, se trata de una sobreviviente pero que ha conservado el espíritu de sus veinte años, la edad de la rabia y de la ausencia, de la noche como antídoto del color gris de la vida. En algunos momentos cree que la inmortalidad que confiere la poesía, y el entusiasmo que conserva en las venas, le permitirá salvar las alegrías vividas y las pendientes. Muchos poemas están escritos para convertir en memoria los instantes álgidos de la existencia. En todo el entramado hay vibraciones pop y alusiones al conjunto de patrones culturales y manifestaciones artísticas y literarias creadas o consumidas preferentemente por los sectores populares intelectualizados: cine, música, referentes etnográficos, pictóricos,literarios, pero sobre todo afectivos: los Beatles, huaynos, tangos, retratos,fetiches y otros testigos de las esperas clandestinas y de la desesperación.

¿Poesía social? Ni hablar. ¿Poesía sentimental? Ni de vainas. Poesía de la existencia.Poesía de la supervivencia. Poesía de la épica cotidiana. Poesía testimonio.Poesía pesadilla. Poesía sueño. Autobiografía. Y la imperiosa presencia del espejo. No está el eco herido de César Vallejo, pero sí está el ángel de Arguedas, nuestro gran Arguedas, enraizado y profundo. Un libro así ha de ser leído con la avidez de la adolescencia, con la emoción de la juventud, como si hubiera sido escrito para ti y para mí, en el mismo cuarto en que los amigos fumaban o bebían escuchando discos caribeños con la melodía griega de Teodorakis, la rugosidad de los tangos y la melancolía del yaraví. Gravitan en la entre línea un fuego y un superávit de horas perdidas y ganadas en el debate y la confrontación de las ideas. 

Rosina Valcárcel y el autor de la nota Jorge Nájar

Y de todo eso sale a luz que estas elección de su poesía, como ella misma, también es vehemente y plural, el resultado de quien asiste entristecido y rabioso al renacimiento de una forma de cantar más allá de la tradición nacional. La crónica de una existencia en una sociedad y en una historia convulsa. El mundo que se describe es también la partitura de una generación que ha vivido los desgarramientos del siglo veinte e incluso de los años más cercanos; una partitura escondida en la ceniza de estos días.

Está claro además que ese hablante, ese yo lírico, no sólo es ella misma. Es también otras, como ya dije. Veamos: «una muchacha de ojos naranja está esperando / una muchacha de faldas largas y pies desnudos / una muchacha lee los pallares y las cartas /una muchacha inmóvil una muchacha de manos finas/ una mujer de cabellera café / una mujer pálida que escribe cánticos al mar / una mujer cansada que sueña arcoíris y ríos / una mujer roja que baila sobre las mesas / una gitana de pies ligeros y ojos negros permanece / una gitana rebelde de falda blanca y manos veloces / una gitana que sabe leer el movimiento de tus ojos / una gitana loca que junta las palabras te aguarda» (Una muchacha de ojos naranja). Estamos pues ante un «yo» mutante, como es el «yo» de cualquier ser humano, según las circunstancias, según el tiempo. Un «yo» literario, un «yo» político, un «yo»generacional. 

Un caso un pelín cercano y a la vez distante de la estrategia deun Tulio Mora en su Cementerio General: el yo multiplicado de todos los personajes que juntos entonan ese canto coral de una ocultada historia colectiva, puesto que es también un «yo» multiplicado el de Rosina Valcárcel,un «yo» que a lo largo de años consigue crear una sinfonía de nuestros tiempos,con entonaciones añejas y ultramodernas a la vez. Añádase que muchas veces estamos ante una escritura libre en sus formas y descodificada en sus contenidos. Musicalmente esta poesía tiene en muchos casos las sonoridades de un yaraví, como ya dije, por la intensidad lírica, por el desgarramiento de la voz, por la forma, por todo. A lo largo del libro, pasando de un poema a otro,la palabra del hablante emerge a la búsqueda de un universo que las opciones políticas hubieran querido ver realizadas. Asimismo, brota todo un mundo difuso en las honduras del pasado.

La carga ideológica, para cuestionar los paradigmas del pasado, para evocarlos y ensalzarlos en otros, se va dando de varias maneras: ya sea por la selección de las personas aludidas, o bien por las referencias: Casona San Marcos, dioses andinos, hierbas, etc. En el nombre de todos ellos, los vivos y los muertos, esta voz se levanta y da testimonio de la lucha por la existencia. «Yo soy la llovizna que calma tu dolor», le dice a Odette, «Ytú / hermosa Sherezade / bebes voluptuosa mi sangre» le confiesa a Milena. Y hasta ahí todo es normal y previsible: el amor materno. Las identidades múltiples y variables de los lazos familiares. Se puede pensar incluso que la poesía de esta mujer sea una forma de revelación y,al mismo tiempo, de dar la contra al desconsuelo provocado por las ilusiones engendradas en la búsqueda del destino feliz: el amor a quienes se identificaron con una causa justa y lucharon contra los molinos. 

Se puede incluso pensar que su escritura se corresponde con la idea de que la poesía corrige los errores de la historia tanto personales como sociales en medio de tantas tribulaciones.
Lo cierto es que dentro del espacio que la afluencia de voces construye hay un tejido textual en el que aparecen y desaparecen los rasgos propios del hombre en el corazón de la acción. Y en esa acción se impusieran los sueños como motor de la historia. 

Por eso mismo, se presiente el entendimiento de la poesía como una muralla levantada para protegerse de la banalidad circundante; la poesía como una exaltación dentro de esa muralla, como una hoguera interna nutrida con ilusiones, esperanzas, recuerdos, risas y lágrimas, fantasmas de la historia que se van diluyendo en el humo de la hoguera en la que nacieron. Esa idea,madurada con los años, nutre y oxigena los tramos finales del cuerpo y el espíritu que habita en esta poesía: «Niña mía, abre los ojos. No elijas el cielo gris solitario. 


Habita la tierra entre mariposas y el jardín de las delicias. Disfruta esta vida, pequeña, goza el valle de tus ancestros. Ama a los claveles y a los animales. Corre por la chacra y cree en la humanidad y en su fulgor. Aprende a caminar sobre la viga oscura, pequeña bailarina. Percibe la nostalgia del árbol y sus raíces, la tierra que se contamina. Ama a la especie y el dolor de los hombres. Ama a los astros y al misterio. Ámate, pequeña mía. Te cedo mis manos. El ángel de la alegría es tu aliado. La noche te brinde sabiduría y magia. Alondra, los dioses andinos cuiden tu senda y la música sea tu alimento. Buda te dé serenidad y la libertad reine en ti. Ha llegado el verano» (Carta a Luana, leyendo a Hikmet). Le dice a una niña la mujer que ha sobrevivido a tantos cataclismos. Se lo dice en nombre de la memoria y de la esperanza. Y al decírselo apela a las formas convencionales. 

Poesía de la persistencia de la esperanza y del ejercicio de todas las formas disponibles para no encajonar las ilusiones ni los afectos. Un mundo abierto a todos los vientos. Y en el desfile de personajes y de voces que la habitan, visto desde una distancia prudente, poco importa quiénes estén dentro o fuera del canon dela autora. Importa sí señalar el control que la voz, o las voces, ejercen sobre sus opciones, sobre sus instrumentos a lo largo de las sucesivas etapas de esta obra, a lo largo de los diferentes estratos de este árbol solitario en medio dela pradera. 

Un árbol que canta la noche, el amor y su humo. Canta los desbordes de la pasión, el agua de la resaca, la guerra y el desastre de las propias guerras y el rumor de clandestinidad de los afectos, de los actos, de la política. Y en ese canto asistimos a una alianza de memoria, melancolía,ciertos procedimientos del surrealismo y del psicoanálisis que permiten que todo eso vuelva a emerger en un espacio difuso entre México, París, Lima y el Perú de más allá del centralismo con sus tótems y sus dioses lares.

Jorge Nájar
París, 21 de marzo de 2014.

Marina Silva: la inesperada carta de la derecha brasileña


Gerardo Szalkowicz / Mariátegui 
30/08/14

Dilma caminaba tranquila a la reelección pero la muerte de un candidato cambió el panorama con la aparición de Marina Silva, que no para de subir en las encuestas. Perfil de una líder ecologista que se transformó en la imprevista esperanza de la derecha brasileña.

No se puede negar que la muerte de Eduardo Campos el 13 de agosto y la irrupción de Marina Silva heredando la candidatura del Partido Socialista Brasileño trastocaron el escenario electoral. Según la encuesta de Ibope replicada el miércoles en todos los medios, a poco más de un mes para los comicios la ex senadora no sólo arrastra una intención de voto de 21 puntos más que su antecesor, sino que se impondría ante Dilma Rousseff por 45% a 36% en una eventual segunda vuelta. Lo que no muchos repararon es que el estudio fue contratado por el grupo Globo, el mayor emporio mediático del Brasil.

Más allá de la credibilidad en las encuestas, de su incierto correlato con la realidad y de la influencia de los medios en la construcción de sentidos en coyunturas electorales, queda clara la decisión que tomó buena parte de la derecha empresarial y mediática tras comprobar que su candidato natural, Aécio Neves, no daba pie con bola: apostar ahora todas las fichas a Marina en la búsqueda de su objetivo cardinal, tumbar el proceso iniciado por Lula en 2003.

La editorial del Diario O Globo del 20/8 proclama: “Otra constatación es que Marina atrae de manera bastante fuerte a aquellos que, sin ella como candidata del PSB, habrían votado en blanco o nulo o no sabían a quién elegir”. Sin eufemismos, sigue la bajada de línea: “Marina funciona como una aspiradora, atrae el voto de los desilusionados con la política”.

Pero además del polo mediático, ¿cuáles son los otros soportes de su candidatura? Una ficha clave es su amiga y coordinadora de campaña, la multimillonaria Mary Alice Setubal, hija del fundador del Banco Itaú, entidad que donó casi US$ 450 mil para su postulación presidencial en 2010.

El pragmatismo extremo de Marina se trasluce también en la convivencia de sus posturas ecologistas con las de su candidato a vice, Luiz Roberto de Albuquerque, de estrechos vínculos con el agronegocio, quien como diputado impulsó una ley que autorizó el incremento de cultivos de soja transgénica y tuvo como financistas a las empresas Klabin y Semientes Roos, dos símbolos del agronegocio.

También se encolumnan en esta apuesta los sectores financieros y empresariales seducidos por sus planes económicos, de claro corte ortodoxo, cuyos mentores son Eduardo Giannetti da Fonseca y André Lara Resende, dos nombres ligados a las políticas privatizadoras de Fernando Henrique Cardoso. Las alianzas del PSB también dan cuenta de su versatilidad: en algunas regiones, como San Pablo y Paraná, apoya a los candidatos del derechista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Recientemente, Marina aseguró que el ex gobernador José Serra, referente del PSDB, no faltaría en su eventual gobierno.

Su mirada sobre América Latina también desacredita una impronta progresista. En su campaña en 2010, afirmó que en Cuba y Venezuela “las libertades han sido secuestradas", que el entonces gobierno de Chávez "pone en riesgo la alternancia del poder" y que Cuba debe “abrirse al mundo y no puede tener miedo de transformarse en una democracia". Lo mismo ocurre -como gran devota evangelista- con sus posturas ultraconsevadoras contra el matrimonio igualitario y el aborto.

Lejos quedó de Marina Silva su paso juvenil por el troskismo y su sindicalismo amazónico combativo en los ´80 junto al campesino asesinado Chico Mendes. También sus casi tres décadas como militante y funcionaria del PT, hasta que en 2009 rompió filas y comenzó a cimentar su fuerza propia. Este martes, durante el primer debate televisado, dejó en claro su idiosincrasia actual al responder sobre sus vínculos con banqueros y empresarios: “El problema de Brasil no es su élite, es la falta de ella”.

Buenos Aires. La inseguridad es no tener vivienda digna


Mariátegui 
30/08/14

La Cooperativa de Vivienda Los Pibes  - CO.VI.L.PI. -  marchó este miércoles junto a las familias violentamente desalojadas del barrio "Papa Francisco" para reclamar por viviendas dignas y urbanización con radicación para todas y todos los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y  y del país.

Diversas y numerosas organizaciones tanto sociales como políticas y culturales, marchamos desde el Obelisco hasta la Jefatura de Gobierno porteño para expresar nuestro repudio a los violentos desalojos del sábado pasado, dirigidos por el Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni y el de la Ciudad Guillermo Montenegro bajo las órdenes de Mauricio Macri y ejecutados por la Gendarmeria y la Policía Metropolitana,  y para exigir soluciones habitacionales definitivas para todos los afectados.

Los cooperativistas recibimos la triste noticia del desalojo en la mañana del sábado, concentrados en la puerta de nuestro edificio, en la esquina de Ministro Brin y Lamadrid de esta Ciudad, mientras esperábamos la caravana de "Pueblo en Marcha" en reclamo por la aplicación de la ley 341 y el funcionamiento pleno y al servicio del pueblo del Instituto de la Vivienda de la Ciudad -I.V.C.- , poniendo a nuestra cooperativa -CO.VI.L.PI.- como muestra de la capacidad del pueblo de generar, administrar y resolver las necesidades de viviendas a través del asociativismo y la ayuda mutua, figura que está incluida en lo dispuesto por la Ley 341.

Luego de la noticia, fue una incesante ola de solidaridad la que acompaño a las familias, reclamando frente a las fiscalias la liberación de los detenidos, acompañando el reclamo a la puerta de los ministerios, acercando alimentos y abrigo a las familias en la calle. Como siempre, las únicas respuestas surgieron del seno mismo de nuestro pueblo.


A una semana, lejos de haberse resuelto la inseguridad o el problema de la vivienda, 700 nuevas familias siguen sumandose a la lista de "Situación de Calle". Esto, lejos de amedrentarnos, nos obliga y compromete a profundizar la unidad del campo popular, para frenar estos nuevos "globos de ensayo" contra la lucha de nuestro pueblo.

Organizados y en lucha seguiremos peleando.
      ¡Hasta vencer!

CO.VI.L.PI.
Lamadrid 208/10 - La Boca - C.A.B.A.
Facebook/Covilpi

Perú. Pacto de Unidad y Cumbre de los Pueblos promueven Comisión Política unitaria ante Cumbre COP20

Foto: CNA (Confederación Nacional Agraria)


Mariátegui
29/08/14

Lima, 28 de agosto.- Mediante amplio consenso los representantes de las organizaciones campesinas, sindicales, indígenas, sociales, ciudadanas y políticas que integran el Pacto de Unidad y la Cumbre de los Pueblos, decidieron establecer en los próximos días una Comisión Política que tendrá como tarea unificar las comisiones de trabajo para conformar una plataforma única de propuestas de la Cumbre de los Pueblos a la Cumbre oficial de la COP20, que se realizará en Lima en Diciembre próximo y de la cual será anfitrión el gobierno nacional peruano.

Antolín Huáscar, presidente de la Confederación Nacional Agraria (CNA), y Gladys Vila de ONAMIAP (organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú), propusieron realizar una cumbre alternativa donde confluyan las agendas de los movimientos indígena, sindical, estudiantil y popular.

Agregaron que es importante la participación de su sector para mostrar temas que están relacionados con el cambio climático, como la soberanía alimentaria. Asimismo, Lourdes Huanca de la FEMUNCARINAP, señaló que se debe avanzar de manera concreta en esta unificación con los sectores populares de la Cumbre de los Pueblos.

Por su parte, Juan José Gorriti de la CGTP (Confederación General de Trabajadores del Perú) y representante de la articulación Cumbre de los Pueblos, aseguró que los sectores sindicales tienen toda la voluntad de concretar la unidad con los gremios campesinos e indígenas, pues se tienen que complementar las agendas ante los efectos del cambio climático que afectan a todos, por lo que deberán presentar una propuesta conjunta en la COP20.

Asimismo, Rocío Valdeavellano, representante del MOCICC ( Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático) y de la Cumbre de los pueblos, destacó la importancia de trabajo conjunto que se debe tener con el Pacto de Unidad y todos los sectores que sumen en la organización de una Cumbre de los Pueblos que lleve propuestas y alternativas a la cumbre oficial.

Después de que diversos representantes de las organizaciones, movimientos y sindicatos presentes, continuaron con sus aportes de ideas e intercambiaron diferencias, se decidió de manera unánime establecer una Comisión Política unitaria que se encargará de desarrollar el trabajo de aquí hasta diciembre para presentar una propuesta alternativa y darle voz a los pueblos en la Cumbre mundial COP20.

Esta reunión de coordinación de realizó en el local de la CNA en el Centro de Lima donde participaron representantes de la Confederación Campesina del Perú (CCP), Marcha Mundial de las Mujeres, la CUNARC (Central Única Nacional de Rondas Campesinas del Perú), la FEMUCARINAP, la CNA y la ONAMIAP, entre otras.


(Video) Boli Lescano: Nos vienen a ver funcionarios, te dan la solidaridad pero seguimos presos


Entrevista a dirigente de Quebracho, en prisión domiciliaria

Mariátegui
29/08/14


"Nos vienen a ver funcionarios como si fuéramos dinosaurios, te dan la solidaridad pero seguimos presos", sostiene Raúl "Boli" Lescano, quien logró la prisión domiciliaria luego de una larga batalla política y judicial.

Lescano estuvo al borde de la muerte, tras sufrir un ACV en el penal de Ezeiza donde se encontraba cumpliendo una condena junto con su compañero Fernando Esteche.

El dirigente se refirió a lo sobredimensionado de la condena que ambos militantes deben cumplir, de casi cuatro años de prisión, por haber realizado un escrache a un local desocupado del entonces gobernador neuquino Jorge Sobisch, quien se postulaba como candidato a presidente, cuando se conoció el asesinato del maestro Carlos Fuentealba.

En esta entrevista de Barricada TV, Lescano analiza las razones de la persecución a al Movimiento Quebracho, reflexiona sobre la campaña para alcanzar su libertad y sintetiza su opinión frente al kirchnerismo.


La Vía Campesina Honduras: Ante el asesinato de nuestra compañera Margarita Murillo


Mariátegui
29/08/14

(Tegucigalpa, 29 de Agosto, 2014) La Vía Campesina Honduras (LVC), ante la opinión pública nacional e internacional, hace saber que el día 26 de Agosto del 2014 en horas nocturnas fue asesinada nuestra querida compañera de lucha MARGARITA MURILLO, en la comunidad de la montaña denominada El Planón, jurisdicción de la aldea El Venado en el municipio de Villanueva Cortes, donde se encontraba trabajando en una pequeña parcela de tierra.

Nuestra compañera MARGARITA MURILLO fue fundadora del Frente de Unidad Nacional Campesina (FENACAMH) y de la Central General de Trabajadores del Campo (CNTC) en los represivos años ochenta, e incansable militante por la justicia agraria y la liberación nacional, con lo que su partida nos deja un vacío incalculable, no solo para estas organizaciones sino también a la sociedad hondureña que hoy lamentan su fallecimiento.

Nuestra compañera MARGARITA MURILLO desempeño también cargos de dirección nacional, departamental y de base tanto en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) como en el Partido Libertad y Refundación (Libre), y actualmente formaba parte del Foro Social del Valle de Sula.

Irónicamente, al momento de su asesinato la compañera MURILLO, gozaba de medidas cautelares, es decir, el Estado Hondureño estaba obligado a defender su vida debido a múltiples denuncias y demandas de organismos internacionales de derechos humanos debido a que la compañera era amenazada constantemente para quitarle su vida.

Reconocemos la lucha histórica de nuestra compañera MARGARITA MURILLO al lado de nuestro pueblo para reivindicar el derecho a la tierra, su lucha por la defensa de nuestra soberanía, por una reforma agraria integral, por la seguridad alimentaria de nuestro pueblo.

La Vía Campesina Honduras (LVC) condena este vil asesinato y exige al Estado de Honduras asumir su responsabilidad de dar con el paradero de los asesinos y ponerlos ante los tribunales.

Condenamos este vil asesinato en la humanidad de nuestra compañera MARGARITA MURILLO que prueba una vez más la criminalidad institucionalizada, por lo cual DENUNCIAMOS al gobierno de Juan Orlando Hernández por no asumir las responsabilidades que debiera, como tampoco lo ha hecho con los múltiples crímenes cometidos en contra de 130 campesinos asesinados durante estos dos últimos gobiernos nacionalistas.

http://viacampesina.org/es

Argentina. Lugano o la tragedia de la intemperie


Silvana Melo / Mariátegui
Fotos: Carlos Brigo
29/08/14

(APe).- A las ocho de la mañana entraron a Cruz y Pola. Era sábado y Carmen se disponía a un sueño liviano, después de la guardia nocturna de las tres y media a las siete y media de la mañana. “Hacíamos las guardias para cuidar nuestras cosas, porque nosotros también somos víctimas de robos”. Pero no llegó a cerrar los ojos cuando oyó el tumulto. Y sus niños empezaron a llorar cuando la casilla tembló por los golpes.

Eran trescientas y pico entre las 500.000 personas con techo endeble en la Ciudad Autónoma. La más bella y rica. La más europea. Que languidece y se deshilacha hacia el sur. Dos millones y medio de gentes sin paredes sólidas si se suma el conurbano. De esas trescientas y pico son muchas las que abultarán las dos mil que, con suerte, se guarecen bajo las autopistas. O en edificios que las sucesivas crisis dejaron a medio construir. O en casas deshabitadas. O en las veredas del corazón más brillante de la CABA. Ahí donde el estruendo de la desigualdad aturde la inteligencia.

La población de la Ciudad disminuyó en los últimos diez años. Pero la gente que se apiña en las villas y asentamiento se duplicó. Y es tres veces mayor que en 1991. El Gobierno Pro de la ciudad más europea separa su excedente. Lo encierra en 42 asentamientos y villas, 21 barrios precarios, 172 casas instrusadas, hoteles subsidiados (3.300 familias), 21 conventillos oficiales, etc. Recorta el presupuesto con tijera ciega. O miope: en 2006 el presupuesto para vivienda equivalía al 5,3% del total. En el 2014, bajó al 2,5%. Para las villas en 2006 se destinó el 2,5% del presupuesto. En 2013, apenas el 0,8%. Los programas son sistemáticamente subejecutados. O prolijamente vaciados.

El sábado a la noche los atrapó en las orillas del asentamiento, ya vacío. Familias enteras o quebradas resistían, con sus niños, sus colchones, sus historias en una bolsa de consorcio, sus identidades bajo los escombros de la topadora. Tapados con trapos, con lonas, los sorprendió la tormenta tan anunciada por los pronosticadores y que eligió justamente la noche de los devastados para descargarse sin mínima piedad. Lluvia, granizo que mandó el cielo como una fuerza más para la represión. No bastan la gendarmería, la federal y la metropolitana. El cielo también golpea en la cabeza y congela el alma.

Hacía siete meses que levantaban sus casitas en esa tierra envenenada, vecina de la Villa 20. Empezaron tímidamente, el 24 de febrero cuando aparecieron “de la nada” y se plantaron en el predio de Fernández de la Cruz y Pola. Contaron a ojo los metros, marcaron con la punta del pie los límites, clavaron maderas y cubrieron con nailon. Después alguna chapa. En los últimos meses ya había casitas de bloques. La Justicia quiso echarlos desde el primer día. Pero no logró que la Metropolitana y la Federal se pusieran de acuerdo. El asesinato de una piba de 18 años terminó con las especulaciones y su sangre se transformó en la excusa perfecta para arrasar con la gente que en su mayoría no narcotrafica, no roba, no asalta, no mata y siempre, de unos o de otros, es víctima indefensa.

“Fuimos a pedir seguridad a la comisaría, hacíamos guardia de noche o no íbamos a trabajar para que no entren a robar”, relata Ana a APe. Carmen, delegada del asentamiento, es “enferma cardíaca e hipertensa” y ayer formaba parte del cordón que resistía, sobre Fernández de la Cruz, simplemente porque no tenía adónde ir. “Nosotros hacíamos una guardia nocturna porque también éramos víctimas de robos”, dice a APe, discutiendo la decisión del desalojo a partir del asesinato de Melina López. “Necesitábamos cuidarnos entre nosotros; éramos seis que nos turnábamos, de 12 a 3,30 y de 3,30 a 7,30. A mí me había tocado la última guardia. Me iba a dormir y llegaron como a las 8 a las patadas, gritando ‘salgan de acá, rajen, rajen’”.

El desalojo fue tan violento que no les permitieron llevarse sus ropas, sus herramientas, sus platos y sus tazas. En muchos casos, ni siquiera los documentos. Les demolieron sus casillas. Les rompieron todo. Víctimas sistémicas de un estado que los deja en la calle, que no les asegura vivienda digna –ni siquiera vivienda a secas-, que los corre de todas las tierras, que les roba sus identidades, que los expulsa con lo puesto para que caigan debajo de los puentes. Donde sufrirán cesantías sistemáticas hasta que una noche subrepticia se adentren en otro terreno y, con otros centenares de excedentes, alcen nuevamente maderas y bolsas y se echen a dormir bajo su cielo de nailon.


Ana dijo haber pagado 15 mil pesos por el terreno donde alzó su casilla. Dice saber que otros pagaron 18 mil, 20 mil y que sacaron créditos para llegar. Carmen relató ayer por la noche que “estamos en medio del frío, después del granizo. Lo único que hicieron fue mandar gente a los paradores, que ya están llenos y son sólo para la noche. Todos separados, las madres con los chicos por un lado, los padres por el otro, las cosas tiradas por ahí”. Y recalca que “nosotros fuimos en cinco oportunidades a decir que esto iba a pasar. Nosotros mismos somos víctimas de robos aquí adentro. Pero para mí dejaron la zona liberada para que pase lo peor y venir con la topadora, con la excusa de una muerte”.

Carmen no compró terreno. “Nosotros apostamos a este lugar, yo no levanté mi casilla acá por las dudas, yo me vine a vivir. Porque pagás el alquiler o comés, las dos cosas es imposible”. Ella dejó la Villa 20 donde pagaba 1600 pesos –más la luz y el agua- por una habitación de 5 por 4 para ella y sus cuatro hijos. “Vivíamos en condiciones de hacinamiento como todos aquí. Debía cuatro meses, por eso me fui”.

“Acá hay madres lastimadas, chicos que andan descalzos, se quedaron sin ropa, no nos dejaban sacar las cosas, quedaron los documentos bajo la topadora, la gente anda buscando los documentos debajo de las maderas”, relata Ana. “Confundieron humildad con delincuencia, siempre lo hacen”.

Dicen que los punteros aprovechan la desesperación. Se adueñan de hecho de retazos de terrenos, impulsan a la gente a mudarse y les venden tierras de nadie. O construyen casillas y las alquilan. Carmen pagaba 1600 pesos por una pieza ciega en la Villa 20. En la 31 se paga hasta $ 2.500. En el barro tóxico de Lugano, pedían más de 10.000 pesos por una lonja de esa tierra.


Ese retazo de tierra para donde estalla la Villa 20 tiene su historia: en los 80 la ciudad vendió tierras a la Federal para depositar autos con causas judiciales. La villa 20, vecina directa, tuvo un crecimiento exponencial en estos treinta años y comenzó a chocarse con el depósito. Sacaban autopartes para vender o rescataban materiales para las viviendas.

En 2006 se intimó a la Ciudad para que tomara una resolución. Con los autos conviviendo con la gente, estaba asegurada la contaminación. Y la imposibilidad del tendido de la red de agua, porque los líquidos del depósito contaminan las napas. Los chicos de entre 2 y 5 años que jugaban entre los autos tienen plomo en la sangre y el metabolismo distorsionado por la presencia de metales pesados y del asbesto (material constitutivo de las pastillas de frenos), potente cancerígeno prohibido desde hace diez años en la Unión Europea. La tierra y las napas están plagadas, además, de cadmio, cinc, cobre, cromo, manganeso, níquel, selenio e hidrocarburos.

El 13,5 % de los chicos presenta retrasos en el desarrollo y el 15%, alteraciones en el lenguaje.

El gobierno de la Ciudad no cumple con la ley 1770 –saneamiento del predio y urbanización de la villa 20- sancionada por la Legislatura en tiempos de Aníbal Ibarra. No la cumplió Ibarra y tampoco Telerman ni Macri. Y la Justicia no les ha mandado la policía. A ellos, que no tienen dónde dejar caer sus huesos, les mandan la Federal, la Metropolitana y la Gendarmería.

Mientras tanto, la ciudad más europea, la más bella y desigual, exhibe picos de construcción de alta gama en los últimos años (casi un 27 % de departamentos vacíos). Que contrastan brutalmente con esa intemperie absurda, nacida a palos, a viento sur, a lluvia y a granizo.

Ana y Carmen, muertas de frío y de soledad, se definen con el lenguaje colonizado por el sistema: “estamos en situación de calle, no tenemos adónde ir”. Ese retacito al que apostaron, que se llamó Papa Francisco, bendecido en una misa con los pies en la tierra corrompida, les dio una esperanza de permanencia.

Pero el sábado dios había cerrado la oficina.

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viernes, agosto 29, 2014

Bolivia. David Choquehuanca cierra XX Foro de Sao Paulo y convoca a levantar banderas de unidad


Mariátegui
29/08/14

La Paz.- El canciller boliviano, David Choquehuanca, cerró el viernes el XX Foro de Sao Paulo, que se realizó en La Paz, y afirmó que es una obligación de todos los latinoamericanos y los caribeños levantar las banderas de la unidad.

"Tenemos la obligación de trabajar para garantizar la paz en las futuras generaciones, es una obligación defender nuestros derechos, defender la vida, la unidad, recuperar nuestra identidad, recuperar nuestros recursos naturales para nuestros pueblos", respaldó en su discurso.

El XX Foro de Sao Paulo se inició el pasado lunes con varias actividades, entre ellas, la Escuela de Formación Política sobre la crisis del capitalismo, un encuentro juvenil y un seminario sobre los gobiernos progresistas y de izquierda de la región.
    
El jefe de la diplomacia boliviana afirmó que en esos foros internacionales no se deben agradecer, porque es una "obligación de todos, reavivar el fuego de nuestros antepasados", sobre todo en estos nuevos tiempos en los que se está consolidando la lucha antiimperialista.

"Hemos resistido durante años, pero hemos empezado a recuperar la esperanza, es una obligación de cada uno de nosotros, tenemos que despertar nuestro 'kawana', mirar más allá de lo que nuestros ojos ven", reflexionó.

A su juicio, las conclusiones a las que llegó el Foro de Sao Paulo "son muy importantes" y, por tanto, deben ser difundidas en todos los países que participaron del encuentro, para que no se quede como un evento que se inaugura y se clausura, sin resultados tangibles.

"No he venido a clausurar, se clausura algo que no sirve. Yo he venido a apoyar esas conclusiones a las que han llegado ustedes, he venido a valorar, recoger para luego difundir esa conclusiones, hemos arribado a varias conclusiones que van a servir como camino para nuestras organizaciones", fundamentó.

El Canciller boliviano afirmó que si se lucha por la liberación de los pueblos, "un día habrá patria por todos".

El Foro de Sao Paulo es un foro de partidos y grupos de izquierda latinoamericanos, fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil en Sao Paulo en 1990.



* Con información de ABI.

lunes, agosto 25, 2014

Bolivia. Foro de Sao Paulo devela crisis capitalista y denuncia contraofensiva de la derecha


Mariátegui
25/08/14

Ramiro Ramírez S. 
diputados.bo


La crisis del capitalismo y la denuncia de la contraofensiva del imperialismo norteamericano en América Latina, Medio Oriente y África fueron dos de los temas que se abordaron este lunes en la apertura de la Escuela de Formación Política del XX Foro de Sao Paulo en La Paz.

Representantes de gobiernos y parlamentos progresistas de América Latina y partidos políticos de izquierda (socialistas y comunistas) se han dado cita en la sede de Gobierno de Bolivia en una nueva versión del Foro de Sao Paulo que analizará como temas centrales la integración regional , la lucha contra la pobreza, la paz y el vivir bien.

La mañana de este lunes, la delegada cubana -experta en temas de Medio Oriente-, Idalmis Brooks, del Departamento de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Cuba (PCC) presentó una ponencia que enfatizó acerca de las características de la crisis del capitalismo que se manifiesta -entre otras acciones- en el asedio y conspiración permanente contra el gobierno y el pueblo venezolano que lleva adelante la revolución bolivariana. 

Idalmis Brook del Departamento de Relaciones Internacionales del PC de Cuba

El sabotaje a los gobiernos progresistas de América Latina y el Mundo además de poner de manifiesta la crisis capitalista, el desajuste global del sistema lleva consigo una contraofensiva de los sectores conservadores. Estos generan una espiral de violencia en diferentes partes del mundo y  “guerras no declaradas” con el objetivo de controlar los recursos naturales, principalmente el gas y el petróleo.

La apertura del XX Foro de Sao Paulo –a través de la delegación cubana- dejó claro que la gran tarea de los pueblos y los gobiernos revolucionarios es el mantenimiento de la paz y el avance de los logros en materia social, económica y cultural en el caso de Bolivia, Ecuador, Venezuela, Cuba y otros países que han se han revelado ante el poder de Estados Unidos.

En ese contexto se reafirmó el postulado de la declaración de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) –realizada en La Habana en enero de este año- que señala a América Latina como zona de paz.

En la oportunidad el presidente de Cuba, Raúl Castro, señaló que “los países del bloque asumieron el compromiso permanente con la solución pacífica de controversias, a fin de desterrar para siempre el uso de armas y la amenaza de la fuerza dentro de la región”.

Al respecto Brooks señaló que no podía comenzar el foro y la puesta en marcha de la escuela política, sin analizar un tema que hoy amenaza la paz mundial como es el genocidio israelí en la franja de Gaza donde de manera sistemática se realizan bombardeos sobre la población civil exterminando mujeres y niños inocentes. Los gobiernos progresistas y partidos de izquierda condenan esta agresión.

La delegada del PCC recordó que -en su momento- la primera ministra israelí, Golda Meir, dijo que “el principal enemigo de Israel era el vientre de la mujer palestina. Desde entonces lo que ha sucedido es un exterminio étnico en ese conflicto”.

Libia, Egipto, Túnez, Siria y otros países donde se generaron y generan procesos violentos de desestabilización tienen el sello de la crisis del capitalismo, por lograr su reconfiguración geopolítica, por el control de los recursos naturales, señaló la experta.

Los principales polos del poder mundial, Estados Unidos, Unión Europea están tratando en gran medida de determinar qué estados y en qué medida estos van a participar de esos recursos naturales y qué poblaciones será parte de la mano de obra que necesitan, dijo.

Estar alerta y preparados para encarar las amenazas de la contraofensiva capitalista, es sin duda una de las primeras tareas que plantea la Escuela de Formación Política del Foro de Sao Paulo. 


Venezuela. Algo estamos haciendo muy mal

Imagen: albatv.org
Iván Padilla Bravo / Mariátegui
25/08/14

A Chávez siempre le preocupó que no se difundiese suficientemente lo que, como gobierno, hacía. Muchas veces hasta llegó a burlarse de los silencios comunicacionales desde el Estado, pidiendo -con acento muy satírico- que guardásemos silencio, que no dijéramos acerca de las obras que estábamos viendo, ante los hechos revolucionarios que se evidenciaban por acción de las misiones: “Shhhh... No digan nada... ¡Qué nadie se entere!”, sentenciaba.

Esta misma semana en un vagón de la línea uno del Metro de Caracas, tuve oportunidad de conversar con un maravilloso anciano de 94 años de edad. Se expresaba con impresionante lucidez, se refería a sí mismo como el autor del primer croquis de las rutas del servicio ferroviario subterráneo. Me dijo que se le nombra como “el abuelo del Metro” y que todas y todos los trabajadores del sistema, le conocen.

Sin dudas, venía de cobrar su correspondiente pensión, aprobada con sentido de igualdad por el Comandante Supremo, en esa lucha por saldar las inmensas deudas sociales. Estaba feliz pero no sabe decir por qué. Custodiando su merecido dinero en una bolsa plástica se bajó en la estación de La Hoyada. Atrás dejaba unos cortos mensajes de quejas: “hay más robos porque hay menos empleos”, sentenciaba, mostrando desconocer que la más baja tasa de desempleo en Venezuela, ha sido posible gracias a la Revolución Bolivariana y al liderazgo de Hugo Chávez.

En el corto recorrido de cinco estaciones también apuntó las “virtudes” de gobiernos que sí construyeron obras. Se detuvo en el de la dictadura de Pérez Jiménez, que “hizo el 23 de enero, unas viviendas baratas que se podían pagar hasta en 30 años”, dijo, como ignorando que hoy tenemos -gracias al Comandante Supremo Hugo Chávez- la Gran Misión Vivienda Venezuela, que construye, y entrega sin cesar, casas y apartamentos, en todo el territorio nacional, a venezolanas y venezolanos que se inscribieron en la Misión. 

El discurso del pasado ante lo “invisible” del presente, me llevó de nuevo a la reflexión sobre nuestras políticas comunicacionales. ¿Por qué un grueso de la población se queja, reproduciendo el discurso elaborado y difundido por la derecha en Venezuela, desconociendo los radicales cambios por los que se ha entrado en una nueva era que, con “trabajo de hormiguitas”, construye la Patria socialista?

¿Qué hace que un significativo número de personas trabajadoras, pobres, sencillas y de a pie de nuestro pueblo (incluso chavistas muchos de estos), cuando comienzan los noticieros de televisoras y radios del Estado, cambian de estación en busca de “entretenimiento”? ¿Qué pasa con nuestras parrillas de programación, en radio y televisión, que abundan en “información” y desprecian el entretenimiento? ¿Por qué despreciamos entretener y, cuando lo hacemos, buscamos el calco de la banalidad y cosificación del entretenimiento de estructura capitalista?

¿Cuándo revisaremos, con radicalidad revolucionaria y visión socialista, la manera como comunicamos? ¿Cuándo entenderemos que informar y entretener no necesita de panfletos ni estereotipos cargados de fraseologías de cliché? ¿Cuándo asumiremos con seriedad, preocupación y propuestas, opiniones como las del abuelito del Metro? Seamos autocríticos, ¡algo estamos haciendo mal!

Perú. Guardianes del universo. Reseña sobre el libro de fotografías de José Carlos Orrillo


Nicole Schuster / Mariátegui
25/08/14

Recibí de Winston Orrillo, el bardo, la obra de su hijo, José Carlos, quien, si  hubiera vivido en la sociedad celta con su culto a las piedras, bien podría haberse unido a la orden de los druidas. En efecto, las ochenta y cinco páginas cautivadoras, que constituyen el epítome de parte de las joyas que el orfebre, nuestra Madre Naturaleza, nos confió a través de las piedras, la tierra, el agua, la flora y fauna, son impregnadas del alma que habita nuestro universo, del que, desafortunadamente, muchos de nuestros prójimos están distanciados. 

La magia presente en cada hoja de su libro, y que mucho le debe a la belleza contenida en las líneas simétricas y, por ende, armónicas de sus reproducciones, exhala una energía tan fuerte que aprehendemos, al dejarnos invadir por ella, la simbiosis entre el mundo que ocupamos de forma temporal y el cosmos imaginariamente eternal que nos engendró. En otros términos, cual druida, el autor de esta magnífica compilación de fotografías titulada Guardianes nos incita a proteger las creaciones del universo y a entender los vestigios del saber y de la sabiduría a los que accedían nuestros ancestros. 

La primera representación fotográfica que se presenta a nuestra vista nos lleva a preguntarnos: ¿qué hizo que J.C. empezara su proyecto con la reproducción del Cerro blanco de Moche? ¿Será el fruto del azar o más bien aquel del proceso de comunicación con la herencia lítica que alberga nuestra tierra al que José Carlos participa? Porque es verdad que esta maravilla de la naturaleza, tal como el ojo del autor la percibió, tiene mucha semblanza con lo que los arqueólogos consideran el más antiguo monumento megalítico del mundo que se haya descubierto,  es decir con el Cairn de la isla homónima en Ploudalmézeau, situada en la región del Finistère, en la parte extrema de la Bretaña francesa.

Pero más allá de las coincidencias mundanales, lo que resalta de la obra de José Carlos es la trastemporalidad y el carácter sacrosanto que ésta conlleva. Este último es un rasgo que ha sabido subrayar Manuel Munive Maco, en su excelente prologo, el cual sigue la primera “presentación” del Cerro blanco y alude, con discreción y sin intención de forjar nuestro juicio, a los designios que guiaron a José Carlos en la elaboración su obra. 

De hecho, ninguno de los comentarios que acompañan las fotografías de José Carlos nos fuerza a adoptar una posición específica. Las acotaciones se limitan a ser meros indicadores del proyecto que llevó al ojo de José Carlos a conceder la inmortalidad a ciertas revelaciones de la naturaleza, transformando, de este modo, nuestro recorrido de la obra en una lectura abierta y amplia, así como lo son las interpretaciones que podemos hacer del cosmos.  

Un judeo-cristiano ortodoxo diría que, si Dios no está mencionado en este libro, pese a las maravillas contenidas en sus páginas, es que el autor es pagano. Pagano porque presenta a sus figuras marcadas por la huella del hombre como lo haría alguien que practica el culto de la Naturaleza y del Cosmos, y que ignora la supuesta intervención divina. Pero la no-referencia a un dios cualquiera no hace falta, puesto que la colección de reproducciones presentada en la obra nos da a entender lo sagrado como algo inherente a toda creación que procede del universo, por lo que resulta vana la intromisión de un ente divino. Con el proyecto de J.C., la naturaleza y sus creaciones adquieren un carácter sacrosanto por los orígenes primogénitos, inefables e inexplicables a las que pertenecen. 

En efecto, aunque el libro hable de las culturas nativas americanas y de  huacas, lo cual podría incitar a algunos a confinar su visión interpretativa dentro de los límites temporales de los periodos pre-incaico e incaico, el viaje que emprendemos apenas ojeamos las primeras páginas de su obra es un verdadero regreso a los orígenes, cuando Gea emergió del caos, dio luz a las Montañas, a la Tierra, al Mar, y se separó de Cronos. Además, el color coñac y los matices cobrizos que caracterizan a las reproducciones de Menocucho, del cerro Purgatorio, de la Quebrada Santo Domingo, entre otras, nos recuerdan los tiempos remotos de la era paleozoica, cuando el ámbar ya reivindicaba su presencia en los suelos terrestres. 

Como vemos, el libro de José Carlos nos invita a participar en un periplo trastemporal que nos propulsa en la época de la orogénesis, porque, ¿qué testimonio más convincente de la antigua existencia de nuestra tierra en este universo que aquel de la piedra y de los fósiles? Dentro de este contexto, J.C. acertó al dar a su obra el título de Guardianes, pues esos vestigios vigilan a los organismos vivos en la tierra desde los albores de la historia.


Si uno reflexiona sobre el método empleado por J.C. para realizar su propósito de despertar en los que se volvieron demasiado materialistas el deseo de reencontrarse con el universo, uno llega a la conclusión que J.C. resulta ser, en realidad, hegeliano. Y con razón: pone al descubierto los fenómenos manifiestos de la naturaleza y aquellos dejados en ella por el hombre para penetrar mejor en la esencia de nuestro cosmos. Re-descubre, a su manera, con sus visiones de la realidad, los antiguos principios de la simetría y la armonía que han servido de pilares a las teorías del universo. 

Al ver esas reproducciones con el reflejo de caras humanas, con rasgos tallados, a veces finamente, otras groseramente, pero siempre respetando las reglas de la simetría, uno piensa en la célebre frase de Einstein pronunciada en el marco de su polémica con Niels Bohr, el padre de la mecánica cuántica, y que decía: “Dios no juega a los dados con el universo”. Partir de la idea que el universo, como lo pretendía Einstein, haya sido determinado a priori por leyes físicas desembocaba fácilmente en aquella que nos presenta a Dios en cuanto geómetra. 

Esta concepción de Dios no solamente fue la de ilustrados en física que precedieron y sucedieron a Einstein, sino del mismo Platón, que, además, presentó en El Timeo a la constitución de la naturaleza como un fenómeno que obedecía al principio de la proporcionalidad. Ahora bien, sabemos que el griego Anaximandro, quien vivió aproximativamente en los años 610 a 547 antes de nuestra era, transformó el espacio mítico antiguo en que se situaba la tierra en uno de tipo geométrico. 

Ello hizo que la tierra fuese colocada en un espacio geométrico homogéneo definido por relaciones de simetría, dándole una estabilidad que no tenía antes. Esta nueva concepción del mundo fue traspuesta a la estructura de la polis en la que predominaron los principios de equilibrio, simetría y reciprocidad( ). O sea, al interpretar la naturaleza con sus formas simétricas, señalando las huellas que algunas civilizaciones dejaron grabadas en la piedra, la arcilla, y hasta en los cactus, J.C. hace resurgir ciertos aspectos como las esperanzas y los miedos propios a una comunidad y que ésta conceptualizaba bajo la forma de dibujos o esculturas. 

Reencontramos aquí el vínculo entre la percepción que se tiene del cosmos y la de la organización social, o sea, la relación que existe entre el macrocosmos y el microcosmos, relación que fue desentrañada por la mecánica cuántica. Efectivamente, para los científicos de esta rama de la física, dos partículas o cuerpos que han interactuado ya no pueden ser considerados como independientes, puesto que siempre guardarán la marca de esta relación( ). 

Dentro de esa óptica, entendemos por qué, desde la época de las construcciones megalíticas al día de hoy, el hombre haya burilado en la piedra u otras materias sus visiones y preocupaciones. Envía, a través de ellas, un mensaje imbuido de su aspiración a la inmortalización mientras revela, simultáneamente y de forma paradójica, su propia finitud( ) frente al infinito y a la eternidad del universo. 

Si bien proceden de una estructura social específica, las reproducciones humanas – que sean rupestres o daten de una época reciente – han sido, a lo largo de la historia humana, la expresión de la relación que ha existido entre el cosmos y nuestro mundo terrestre y de la que, hoy en día, el “pragmatismo” de nuestra civilización nos aparta. 

La edificación de monumentos, templos, producciones artísticas – y otras estructuras que sirven de intermedio entre el cielo y el humano – muestra que el hombre siempre ha buscado influir en las fuerzas del universo( ). De esa manera, se ha establecido un intercambio dinámico de energía, en el que la especie humana, ávida de certidumbre, se dirige al cosmos, mientras éste, a su vez, le manda signos a través de sus fenómenos naturales.

Gracias a su agudo ojo detrás de la cámara, J.C. logró cristalizar las leyes del arte y de la estética que emanan de la naturaleza, inscribiendo al mismo tiempo su obra dentro de los parámetros de la fotografía del arte. Porque ¿no es arte toda representación que, realzando lo poético en nuestro universo, inmortaliza – mediante un escrito, una pintura, una escultura, una composición musical, teatral, una coreografía o cualquier otra forma de expresión – las creencias, las inquietudes y 

preguntas que se hace el hombre, así como honra las palabras recónditas de la Naturaleza que se acurrucan entre los pliegues de su materia prima terrestre? 

Al exponer en su libro su visión del orden subyacente que rige el funcionamiento de nuestro mundo y su interpretación de la simetría y de la armonía que se aloja en el corazón mismo de la naturaleza, José Carlos cumple con su objetivo, el cual es insuflar, a los que se extraviaron, el deseo de reavivar el respeto al cosmos y de reconciliarse con éste. Resucita a esta comunión sagrada que solía ligar al hombre con el universo que le dio vida, e impulsa a sus prójimos a tomar en cuenta la enseñanza de nuestros ancestros, quienes veían al cosmos modulado por un conjunto de reglas que marcaban el ritmo del tiempo y que regían sus mecanismos. 

En otras palabras, logra desentrañar la comunicación que se ha establecido, desde los tiempos más remotos, entre los individuos, o grupos de individuos y la obra terrestre que nuestro cosmos nos presta para que la cuidemos. Usando las palabras del psicólogo suizo, Carl Jung, uno no dudaría en afirmar que J.C. abre las puertas del inconsciente colectivo, presentándolo como el receptáculo de las creencias, los deseos, los miedos inherentes a cada cultura y de las respuestas míticas que ésta recibe en cambio. Con ello, asume el rol de mensajero entre lo sagrado y lo profano y perpetra la tradición dialogante que siempre existió entre los mortales y las manifestaciones de lo que les aparece como la eternidad.


Notas:

1  Ver Jean-Pierre Vernant, Mythes et pensées chez les Grecs, Editions la Découverte, Paris, 1994, pp.206-215.

2  Ver Gérard Tiry, Connaître le Réel. Mythes ou réalités, Edition Chronique Sociale, Lyon, 1994, p.34
3  Brigitte Corentin, Le langage secret de la pierre et de l’eau, Dervy, Paris, 2005,  p.11.
4  Ibid.