domingo, marzo 07, 2010

La política internacional de Colombia la dicta el Comando Sur de los EE.UU. / Entrevista a Lilia Solano



Yásser Gómez / Mariátegui
Desde Bogotá
07/03/10


Los derechos humanos y la justicia social son los referentes de lucha de Lilia Solano, ella es una filósofa y politóloga colombiana, directora del Proyecto Justicia y Vida. Junto a Piedad Córdoba han promovido el acuerdo humanitario entre la guerrilla y el Estado. Mariátegui. La revista de las ideas conversó con ella después del acto de cierre de campaña de su candidatura al Senado por el Polo Democrático Alternativo (PDA), donde esperan tener una numerosa bancada de corte social para enfrentar al próximo gobierno de derecha.

- ¿Cuál es tu análisis sobre el fallo de la Corte Constitucional de rechazar la propuesta para convocar a un plebiscito para la tercera postulación de Alvaro Uribe a la Presidencia de la República?

- Lo que hizo la Corte Constitucional fue ratificar algo que venimos documentando y diciendo hace muchos años, abiertamente se ha conocido el compromiso que ha tenido el presidente Uribe con las mafias del narcotráfico y el paramilitarismo, el acuerdo que ellos hicieron para poder llevarlo a él a la presidencia. Y ese poder es tan grande en este país que controla el poder económico, el poder político, el poder militar lógicamente y tiene a su servicio los medios de comunicación, no es cualquier cosa. Entonces la Corte estudió en particular lo que significó la recolección de las firmas que avalaban la petición del referendum para la segunda reeleción de Uribe, vio todos los vicios de fondo que esto tenía y los contenidos por los cuales era inconstitucional que el presidente pasara un referendum para que se aprobara su segunda reelección.

Como te dije al principio, es que más allá de los vicios de forma lo que hay detrás de esto es la afirmación de algo que especialmente, educadores, estudiantes, movimientos sociales han documentado y por eso han sido perseguidos. Es que es inaceptable que se reeligiera a un presidente que tiene comprobados vínculos con paramilitares y narcotraficantes. Es un triunfo de lo que podríamos decir la sociedad civil de abajo, la sociedad civil que no aceptó desde el principio y se opuso a una primera reelección del presidente, por razones precisamente de que al elegir a un líder político como él, que claramente violaba la Constitución. Y por otro lado, se dedicó el presidente Uribe a recortar la democracia mediante la mal llamada política de Seguridad Democrática que lo que hizo fue precisamente terminar persiguiendo a todos aquellos que pensaran críticamente a aquellos que se opusieran por ejemplo a que se le entregara al gran capital los recursos naturales, de que se le diera las garantías a las transnacionales para el tratado de libre comercio.

Todo esto fue durante estos ocho años de gobierno, motivo para que pusieran a muchos líderes en la cárcel, se incrementó el desplazamiento forzado, crecieron las masacres del ejército que aquí se llaman los falsos positivos, eran los muchachos que recogían en los barrios pobres, los asesinaban, los vestían con uniformes y decían que eran los cadáveres de los guerrilleros muertos en combate. A esto se sumó una política que incrementó el desempleo, la marginalidad, la pobreza, la indigencia en todo el país. El presidente Uribe sale con un balance social totalmente en contra, en cambio las ganancias del sector financiero son millonarias, las transnacionales aún dandole respaldo, mejor dicho fue un gobierno que le sirvió a las mafias y a los ricos.

Los pobres en Colombia representan casi el 60 o 70% de la población, tenemos a 4 millones de personas desplazadas internas a las que se les ha arrebatado la tierra y que deambulan de un lugar a otro. Tenemos alrededor de 5 millones de personas que han huído del país y se encuentran exiliadas o refugiadas. En Venezuela hay 2 millones y medio de colombianos, en Ecuador otro tanto y en el resto del mundo colombianos que han tenido precisamente que irse por razones de la pobreza y de la persecución política. Si sumas la imagen de Colombia de un país en desarrollo y toda esa propaganda que da el sector financiero sobre Colombia es en realidad una falsedad, porque la gran mayoría de la población vive en la pobreza.

- A pesar de este triunfo para la sociedad civil con el fallo de la Corte Constitucional, sin embargo siguen en carrera uribistas como Juan Manuel Santos, quien es uno de los políticos más obsecuentes con los EE.UU. y el aspirante del oficialismo para ocupar el lugar de Alvaro Uribe en la presidencia de Colombia...

- Así es, aquí el establecimiento y quienes han ostentado el poder político tienen otros candidatos para reemplazar al presidente Uribe. Y los EE.UU. que aquí decide por los candidatos presidenciales tienen también un candidato que es Juan Manuel Santos, el que ha sido el "Ministro de la Guerra", él es un hombre comprometido con la guerra con la salida militar, alguien que le da las garantías al gran capital y a los militares, que no le da las garantías al resto de la población. Además hay otra serie de candidatos que dicen elíjanme a mí porque yo soy el del presidente.

Nosotros tenemos la gran preocupación obviamente que transformaciones en los países toman mucho tiempo y en Colombia se ha demostrado que pueden pasar décadas sin que hayan transfomaciones a nivel político pero vamos a hacer un gran esfuerzo, yo formo parte del Polo Democrático Alternativo (PDA) que es una coalición de las fuerzas de izquierda, tenemos un candidato presidencial y esperamos que en la medida de lo posible podamos posicionarlo muy bien.

Aunque en Colombia lamentablemente cada presidente que se elije es peor que el que le antecedió, entonces tenemos un poco de pesimismo en cuanto a quien va a reemplazar al presidente Uribe. Pero lo cierto es que la gente por ahora está celebrando, está muy contenta porque la Corte le ha negado el referendum de reelección y esperamos que toda esta base social con conciencia no vaya a permitir que se elija a una persona que duplique esta política tan regresiva que impulsó el presidente Uribe.

- Los encarcelamientos de William Díaz Ramírez y de Miguel Angel Beltrán ¿Son el reflejo de como el gobierno de Alvaro Uribe criminaliza las ideas?

- Sí, esto es parte de los resultados de la política de Seguridad Democrática, esta política recortó no sólo los derechos humanos sino las libertades, pero como ya te lo había mencionado hay un fenómeno que se llaman aquí los falsos positivos, que es un mal nombre porque esos no son falsos positivos sino precisamente son masacres estatales cometidas por el ejército. Cuando no logran desaparecerlos o las personas tienen un mejor perfil, en vez de matarlos los meten a la cárcel, a esto nosotros le llamamos los falsos positivos jurídicos, porque entonces le montan que es guerrillero -y ahora no se llama guerrillero sino terrorista- y le hacen todo un proceso que termina con la persona en la cárcel. Es el caso del maestro Miguel Angel Beltrán que estaba haciendo estudios post doctorales en México que fue detenido, torturado y deportado a Colombia, le han quitado absolutamente todos los derechos y ahora está en una cárcel de Alta Seguridad junto a narcotraficantes y paramilitares cuando la tarea del maestro era ser profesor de sociología en la Universidad Nacional.

Y por otro lado tenemos al maestro William Javier Díaz Ramírez al cual sólo se le ha hecho una audiencia después de quince meses de prisión e igualmente con un montaje, el maestro que dictaba las cátedras de pensamiento crítico hoy está en la cárcel de Picota, señalado como terrorista, lo que pasa es que él no ha perdido sus derechos porque no está condenado. Por eso hicimos el esfuerzo de presentar su nombre como candidato a la Cámara para sentar un precedente, porque él en vez de estar en la cárcel debería estar en la universidad dictando cátedra o legislando porque está preparado para eso. Entonces lo que tenemos que hacer es rescatar, denunciar y demostrar que esta es una política que criminaliza el pensamiento crítico, que prohibe la voz diferente, que aplasta la oposición política y que eso es lo que tenemos en Colombia, lo hemos tenido por décadas pero este gobierno lo hizo política estatal. Legalizó lo que antes se negaba, la tortura y el encarcelamiento de maestros.

Uribe tenía dos propuestas bandera, la militar lo de la política de Seguridad Democrática y la de los tratados de libre comercio y con esas dos banderas recicibió -sobre todo- apoyo internacional y a pesar de las pruebas que presentamos de su compromiso con el narcotráfico y el paramilitarismo pues logró gobernar por ocho años para esos sectores.

- ¿Qué objetivo tiene el tema de los falsos positivos?

- Lo de los falsos positivos es un nombre reciente, es la misma estrategia de antes cuando el ejército retuvo y desapareció a miles de personas, hay un registro de más de 30 mil personas que a lo largo de estas últimas tres décadas fueron detenidas y desaparecidas. Las familias de las que tenemos registrados se aterrorizan de denunciar, porque si denuncian son perseguidas, entonces estos son registrados y en la mayoría de los casos tanto la fuerza pública como el ejército son los que están involucrados en la detención. Lo que pasa ahora fue que se le puso ese nombre, porque cuando el ejército le da de baja a guerrilleros entonces le llama los positivos, o sea a todos los que mata les llama positivos y como estos no eran ningunos guerrilleros sino que eran muchachos pobres de los barrios marginales de varias ciudades del país, entonces se les llamó falsos, pero yo he insistido en que el nombre correcto sería masacre estatal porque ningún muerto es un positivo ni ese cadáver es un falso.

Esto se hizo de la siguiente forma, se fue a los barrios se reclutó con engaños a los muchachos pobres a los cuales se les ha negado la presencia estatal de que tengan acceso a la educación, al empleo a la salud, esos miles de muchachos que quedan como llaman ahora población sobrante. Por tanto el ejército los recluta con engaños les ofrece un empleo y luego los lleva a diferentes ciudades donde los mata, los uniforma de guerrilleros y los presenta como dados de baja en combate. Como te digo antes se llamaban detenidos-desaparecidos y hoy le pusieron ese nombre, creo para renovar las cifras porque en el tema de los falsos positivos hay más de cinco mil denuncias y muy pocos procesados y condenados por los asesinatos. A pesar de las pruebas que hay de que fueron las fuerzas armadas las responsables de estos asesinatos.

- ¿Cómo si fuera para demostrar que el uribismo está ganando la guerra?

- Sí exacto, porque la política de Seguridad Democrática que es la bandera del presidente Uribe decía que los éxitos eran contundentes, que se estaba acabando con la insurgencia, entonces te presentaban todos estos resultados región por región decían que en cada combate habían y hoy se ha descubierto que lo que hay precisamente es que estos muchachos fueron asesinados, todos a sangre fría, vestidos con uniforme de guerrilleros apenas los mataban. Hay casos perversos por ejemplo el de muchachos discapacitados -que como eran pobres el ejército pensaba que nadie iba a reclamar por ellos- a uno de 17 años que reclutaron, lo uniformaron y posteriormente le pusieron un arma en la mano derecha cuando él era zurdo. Todas estas cosas fueron las que hicieron que las madres de estos muchachos que eran muy pobres tuvieran una enorme fuerza moral, para que sus hijos no fueran presentados al país como unos terroristas sino para que demostrar la verdad, de que ellos habían sido víctimas de la política estatal del asesinato legalizado para ser presentados como dados de baja en el conflicto.

- ¿Se puede decir que el acuerdo para instalar las siete bases militares norteamericanas es el mayor logro de la política guerrerista de Uribe?

- Lo que ha ocurrido aquí es que la política internacional de Colombia la dicta el Comando Sur de los EE.UU, realmente no hay una política exterior de nuestro país en relación con los EE.UU, sino es precisamente toda la agenda militar impuesta. Entonces llevamos años y años de inversión de Plan Colombia que fue un acuerdo que supuestamente era para el desarrollo de Colombia y terminó siendo un plan de guerra, millones y millones de dólares en armamento, en asesoría militar que preparó el terreno para la instalación de las bases militares en Colombia. Nosotros pensamos que lo último que necesitaba nuestro país era la instalación de bases militares norteamericanas, que EE.UU. ha dicho que es un acuerdo para usar toda la infraestructura militar que ya existe, las bases que ellos mismos han botado para que sirvan ahora a los intereses norteamericanos.

Obviamente no es un logro de Alvaro Uribe sino una exigencia que hizo los EE.UU. al gobierno de Uribe para seguirle girando el cheque de apoyo a sabiendas que era un presidente comprometido con la mafia. Entonces el presidente Uribe le entregaba a los EE.UU. todo lo que ellos exigieran y las bases militares eran un paso más en esta agenda de usar Colombia para controlar la región. Porque tenemos fronteras con países que
ellos quieren controlar como Venezuela, Ecuador, Brasil y las bases militares están muy estratégicamente instaladas de tal forma que no hay duda que podrán ser usadas para desestabilizar a los países vecinos o para atacarlos si es necesario.

Ellos dicen que son bases usadas para combatir el narcotráfico, lo cual no es cierto porque estos años del Plan Colombia lo que han hecho es fortalecer el narcotráfico y si tu miras la ubicación de las bases están en zonas estratégica como las fronteras por ejemplo. Una base militar no se usa para la democracia, el desarrollo o la justicia, sino precisamente para la agenda militar, entonces son inconstitucionales porque la aprobación de la instalación de las bases no fue consultada en el Congreso de la República. Esperamos que así como no se reeligió al presidente Uribe, logremos comenzar una dura batalla para el desmonte de esas base militares.

- Pasando a tu candidatura ¿Qué significa tu propuesta sobre la base ética del concepto ubuntu que dice: "Yo soy si tú eres" y como lo relacionas con Colombia?

- Ah sí, esta es una frase prestada de la tradición africana que dice: "Yo soy si tú eres", esto apunta al tema del bien común. En Colombia se gobierna y se legisla para sectores de círculos muy cerrados, para privilegiar a los que ya tienen el control del país, se gobierna y se legisla para el sector financiero. Y lo que tenemos es la necesidad de la transformación de tal forma que se gobierne para el bienestar de todas y todos. Yo soy si tú eres significa si yo no estoy bien tú tampoco, porque estamos en un mundo globalizado, íntimamente conectados de tal forma que lo que pasa en un lado del planeta puede afectar lo que pasa en el otro extremo. Entonces quisimos ejemplificar con esta sabiduría africana la necesidad de recordar que no somos seres solitarios sino que queremos transformar la estructura para que en realidad haya bienestar para todos y todas y no sólo para los privilegiados.

- Tu eslogan de la campaña al senado es: "La vida digna es posible", entonces cuéntanos sobre tus principales propuestas como el acuerdo humanitario, desmontar la criminalidad estatal y las otras...

- Esto es como yo he dicho, una propuesta muy sencilla si hubiera democracia no habría necesidad de que el lema de una campaña fuera "La vida digna es posible", porque sería una redundancia. La democracia debe dar precisamente en el contexto de un Estado social de derecho para que obviamente la vida digna este garantizada, pero en Colombia no tenemos eso. En Colombia tenemos un Estado totalitario que persigue al ciudadano, que beneficia a una clase pudiente, que persigue al pensamiento crítico, que extermina a los movimientos sociales. Por eso aparecen mis propuestas como: Es posible el acuerdo humanitario porque necesitamos la paz ¿Cómo va a haber transformaciones con guerra? Si hubiera una paz sostenida, de largo plazo, pues podríamos sentarnos, dialogar y terminar los conflictos por la vía negociada y no por la vía del exterminio como se ha hecho tradicionalmente en Colombia y hemos dicho si el Estado no se compromete, no participa de la criminalidad ni le dan las garantías al sector financiero para que también sea un sector criminal, entonces es posible que haya vida digna, que haya Estado social de derecho.

Y acompañamos esta propuesta de las exigencias de que sean respetados los derechos fundamentales tal y como se consagran en la la Constitución, que se den las garantías para las libertades. Una cosa muy importante, nosotros en Colombia tenemos una economía de guerra, política de guerra y necesitamos como es una de
las propuestas de la campaña, desmontar esa economía de guerra, que haya una economía para la vida, una economía que sustente las transformaciones estructurales que urgentemente necesita el país y no el mismo modelo que se le impuso a toda América Latina, el modelo económico neoliberal, el modelo del libre comercio, el modelo de acumulación del gran capital. Si no están dadas esas garantías para las transformaciones estructurales, entonces lo que tenemos es lo que hay aquí, guerra contra la gente, guerra contra los trabajadores, los estudiantes, los maestros. Y, las garantías de una economía que de trabajo con ingreso digno es una de las cosas más urgentes que queremos en el país.

El último punto que lo hicimos como un eslogan: "Hay que salvar los pueblos en vez de salvar los bancos", tiene que ver precisamente con la agenda a nivel mundial que se presentó cuando se cayeron las bolsas de valores, la gente no sabía que era eso, pero todos los días estaban pendientes si la bolsa de Nueva York o de Tokio se iban a caer o no. Y lo que hicieron los gobiernos fue salir a salvar el sector financiero, salvar a los bancos, usar los recursos del Estado en vez de pensar en la gente que estaba perdiendo su vivienda a manos de la usura bancaria y de ahí vino este lema.

Nosotros estamos proponiendo un proyecto de ley que se llama: "La protección al deudor hipotecario" en Colombia diariamente hay cientos de personas que son desalojadas de sus viviendas, porque los bancos les dicen usted sólo pagó el interes pero no pago el préstamo y los dejan en la calle. Eso tiene que transformarse, de lo contrario lo que habrá es una profundización de la crisis que ya tenemos, mientras que Colombia camina hacia un abismo, en una guerra que es fundamentalmente contra la gente a la cual se le impone la pobreza, que no haya inversión en educación, en salud, ni en los servicios públicos ni en empleo y la gente no aguanta por largo plazo este tipo de imposiciones.

Entonces llega un momento en que las transformaciones no se dejan esperar y ojalá este sea el momento que Colombia pueda vivir ahora.

miércoles, marzo 03, 2010

El significado de Haití: Tragedia, historia, cultura, filosofía


Eugene Gogol / Mariátegui
03/03/10


La profundidad de la tragedia de Haití incomensurable. El desastre natural provocado por un poderoso terremoto continúa desarrollándose con consecuencias poco naturales. Es imposible obtener una cifra exacta de los muertos, pero superan sin duda los 200.000. Decenas y decenas de miles de heridos, de ellos muchos todavía apenas atendidos, otros, tan tarde, que la amputación de miembros infectados resultó ser el único tratamiento posible. Muchos haitianos murieron, otros resultaron heridos, y decenas de miles de viviendas en Port-au-Prince y pueblos marginales se derrumbaron; y las laderas se convirtieron en espacio lleno de casas destruidas. Ahora, a los cientos de miles de personas sin hogar, que viven en las calles a la espera de tiendas de campaña como refugio temporal, se suman cada día los tantos que precisan de asistencia alimenticia.

La falta de naturalidad de este desastre natural, no puede ser enterrado junto a las terribles pérdidas de vida, la inmensa destrucción de Port-au-Prince y de otras ciudades de Haití. Es cierto que ningún otro terremoto tan potente había afectado a Haití desde hace más de 200 años. Sin embargo, las precarias condiciones de vida que han hecho a los haitianos, en particular, tan vulnerables a las consecuencias de este terremoto no son "naturales" sino que han estado presentes hace ya mucho tiempo y han ido en aumento de década en década.

La vulnerabilidad ante los desastres naturales se encuentra, casi, en proporción directa con la pobreza. ''Los impactos no son naturales ni hay una mano divina o de mala suerte'', señaló Debarti Guha Sapir, director del Centro para la Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres de la Organización Mundial de la Salud. ''La gente también va a morir ahora por la falta de atención médica continuada. En otras palabras, aquellos que sobrevivieron al terremoto no podrán sobrevivir por mucho tiempo debido a la falta de una atención médica adecuada.''

La devastadora pobreza de Haití es la razón principal de la escasa construcción de viviendas. Las personas que viven con un promedio de dos dólares diarios no podrán permitirse el lujo de construir algo que pueda resistir terremotos y huracanes. El cemento es caro y muchas veces mezclado con una excesiva cantidad de arena para hacerlo de bajo costo y el acero de refuerzo apenas es utilizado. La madera no se utiliza en la mayoría de las construcciones debido a la gran deforestación existente, puesto que los haitianos han talado los bosques para hacer carbón y cocinar. El desastre medioambiental que significa Haití se ha creado durante décadas.

A su vez la pobreza no es un hecho de cosecha propia, sino una condición impuesta, resultante de la complicidad o la indiferencia de decenas de países ante las deplorables condiciones de vida y de trabajo (o a la falta de oportunidades de trabajo) que las masas de haitianos enfrentan cada día de sus vidas.

Es un homenaje a la gran mayoría de los haitianos que, a diferencia de las historias de terror, saqueos y violencia potencial, el terremoto mostró, nuevamente, su capacidad de resistencia, de dignidad; su simple humanidad. Inmediatamente después del suceso actuaron con rapidez en las actividades de salvamento, sacando de los escombros y potenciales derrumbes a los heridos y llevándolos a donde pudieran ser atendidos. En los días que siguieron, los haitianos combatieron el hambre, pero no mediante el acaparamiento, sino a través del intercambio solidario, en comunidad, los alimentos que pudieran obtener.

No es casual. Los haitianos son un pueblo orgulloso. Han soportado mucho, no sólo en este momento reciente, sino durante décadas: devastaciones naturales y humanas -ecológicas provocadas por el hombre-, represiones dictatoriales, ocupaciones militares imperialistas, explotación neoliberal, así como abandono total del mundo exterior. Ellos han resistido a la ocupación extranjera y han derrocado a oligarquías nativas. Esa resistencia, la rebelión, y, de hecho, la revolución, empezó hace ya siglos atrás.

Anterior a la división de la isla La Española en Haití y República Dominicana, fue descubierta por Cristóbal Colón en 1492, y poseída por España. La población taína, indígena, fue obligada a trabajar en las minas de oro, y se extinguió en su mayoría debido a los malos tratos, la desnutrición y la falta de inmunidad biólogica ante las enfermedades procedentes de Europa.

Los españoles comenzaron a importar africanos como esclavos en 1517. Al final del siglo xvii, la isla fue dividida entre Francia y España tomando la primera el tercio occidental de la superficie total y que denominó Saint-Domingue. En 1790, Saint-Domingue era la colonia más rica del hemisferio occidental. Medio millón de esclavos africanos trabajaban en sus plantaciones, y suministraban a Europa grandes cantidades de azúcar y café. Tan brutales fueron las condiciones, que miles y miles de africanos tenían que ser continuamente importados para sustituir a aquellos que morían.

La brutalidad de las condiciones de explotación, la creatividad de los esclavos de origen africano, y los vientos renovadores traídos por la Revolución Francesa "conspiraron" con el inicio de una masiva revuelta de esclavos en 1791:

En una década muy compleja que duración del conflicto, estos esclavos africanos, soldados, al mando de líderes legendarios como Toussaint Louverture y Jean-Jacques Dessalines, derrotaron a tres ejércitos occidentales, entre ellos la superpotencia imparable del día: la Francia napoleónica. En una guerra cada vez más salvajes -"quemar casas! Cortar cabezas!” fue el lema de Dessalines - los esclavos asesinaron a sus amos blancos, o los expulsaron de la isla.

El 1 de enero de 1804, cuando Dessalines creó la bandera de Haití, desgarrando la bandera tricolor de Francia, logró lo que ni siquiera Espartaco pudo hacer: había conducido hasta su triunfo a la única rebelión exitosa de esclavos en la historia. Haití se convertía en la primera república negra independiente y la segunda nación independiente en el hemisferio occidental. (Mark Danner, "Para curar a Haití, mire a la historia, no a la naturaleza," [“To Heal Haiti, Look to History, Not Nature,”] New York Times, 21 de enero de 2010)

Si los vientos de la Revolución Francesa alcanzaron el Caribe, el gran temor de los gobernantes y los propietarios de las plantaciones en los Estados Unidos era que los vientos de la Revolución Haitiana alcanzaran a los trabajadores esclavos negros de los estados del sur. Por ello no es casual que los EE.UU., bajo la presidencia de Thomas Jefferson, titular de esclavos y autor de la Declaración de Independencia, se negara a reconocer a Haití (nombre de la nación) como un estado legítimo. Sería, en medio de la Guerra Civil que aboliría la esclavitud, antes de Lincoln, que se reconocería a Haití.

Sin embargo, fue G.W.F. Hegel quien reconociera filosóficamente la sublevación/revolución de esclavos en Haití. En la primera mitad de la primera década del nuevo siglo, se encontraba trabajando en su primera obra monumental, la Fenomenología del Espíritu (1807), precedida por el conflicto de Haití. Una de sus secciones cruciales fue la de señorío y servidumbre, la lucha por el reconocimiento, o la dialéctica amo-esclavo. Hegel escribió sobre cómo inicialmente el amo era “el poder que domina la existencia,” manteniendo al esclavo subordinado. Sin embargo, en el trabajo, “en la configuración de la cosa, la propia existencia [del esclavo] llega a sentirse de manera explícita como su propio ser”. "[E]l esclavo se da cuenta, a través de este nuevo descubrimiento de sí mismo, de tener y de ser una "conciencia de sí”. Hegel escribió de dos conciencias de sí, la del amo y del esclavo, de dos mundos que se convierten en lucha de vida o muerte. El riesgo de la vida tomado para destruir a la otra es la “actividad propia”, porque “es únicamente arriesgando la vida que se obtiene la libertad”.

Cuando en el pasado los historiadores de Hegel se preguntaron cuál era la fuente de esta dialéctica amo-esclavo, vieron las fuentes filosóficas en el pensamiento griego, o como una construcción abstracta sin antecedentes históricos. Sin embargo, recientemente, el trabajo de Susan Buck-Morss, ha arrojado una luz importante sobre sus orígenes dentro de la contemporaneidad de la Revolución Haitiana y los escritos de Hegel en la Fenomenología:

Nadie se ha atrevido a sugerir que la idea de la dialéctica del señorío y la servidumbre se le ocurrió a Hegel en Jena durante los años 1803 al 1805 de la lectura de diarios y revistas. Y aún, este mismo Hegel, en este mismo período de Jena, durante el cual se concibió la dialéctica amo-esclavo, hizo la siguiente anotación: «Leer el periódico temprano en la mañana es una suerte de oración matutina realista. Uno orienta su actitud contra el mundo y hacia Dios (en un caso), o hacia lo que es el mundo (en el otro). La primera da la misma seguridad que la segunda, en que uno sabe dónde se encuentra.»
(“Hegel y Haití”, Critical Inquiry, vol. 26, No. 4. (verano, 2000), pp. 821-865. Véase su Hegel, Haití y la Historia Universal. Universidad de Pittsburg, 2009, donde ella tanbien a estudiado la cuestión de la escritura, o en su no escritura, la historia como historia universal.)[Hay traducción de la revista Casa de las Américas, La Habana, 2005]

Buck-Morss documenta cómo la noticia de la Revolución apareció en los periódicos franceses y alemanes y las revistas de la época, de la que Hegel estaba enterado sin dudas. Este entrelazamiento de Haití y de Hegel, un asunto sin examinar, puede llevarnos a profundizar en la relación de luchas por la libertad y el pensamiento dialéctico. El pueblo de Haití no sólo entró determinantemente en la historia de la revolución a inicios de siglo xix, sin embargo entró en la dialéctica revolucionaria de la negatividad de Hegel.

Las consecuencias provocadas por esta segunda revolución en el Nuevo Mundo fueron a la vez profundas y contradictorias. No sólo los Estados Unidos se negaron a reconocer a la nueva nación, sino que Francia intentó invadir Haití dos veces. Esta amenaza terminó solamente cuando Francia le exigió y obtuvo la reparación -los pagos- por la pérdida de territorio, de sus propiedades (los esclavos), y por el comercio de esclavos. Bajo la amenaza de invasión y bloqueo, Haití fue obligado a pagarle a Francia, durante muchas casi un siglo, cuestión que en gran medida paralizó cualquier posibilidad de desarrollo económico.

La nueva nación haitiana tuvo una relación importante con los acontecimientos y el desarrollo de las guerras de independencia en América Latina. Simón Bolívar fue el primero que recibe refugio, y luego ayuda financiera y militar para su lucha por la liberación de Venezuela, bajo la condición de que pusiera en libertad a los esclavos que encontrara en su campaña militar por la independencia sudamericana.

Sin embargo, en Haití surgió una nueva forma de explotación:

[L]os esclavos se habían convertido en soldados de una revolución victoriosa, y los que sobrevivieron exigieron como recompensa una parte de la rica tierra en la que habían trabajado y sufrido. Poco después de la independencia la mayoría de las grandes plantaciones fueron divididas, entregadas a los antiguos esclavos, haciendo de Haití un país de pequeños propietarios, en el cual el campo permaneció aislado, y el lenguaje, la religión y la cultura, en gran parte africana.

Incapaces de sustituir a los blancos en sus mansiones de las plantaciones, la nueva elite de Haití fue de la propiedad de la tierra a la lucha por el control de la única institución que podía imponer impuestos a sus productos: el gobierno. Mientras los esclavos liberados trabajaban en sus pequeñas parcelas, los poderosos extraían los frutos de su trabajo por medio de los impuestos. (Danner, op.cit.)

En el siglo xx, Haití fue objeto de una serie de invasiones y ocupaciones. En la primera mitad del siglo la más destacada fue la ocupación militar de los Estados Unidos desde 1915 hasta 1934. Su retiro no significó el fin del dominio, sino el cambio hacia una presencia de forma diferente, reconocible, por ejemplo, en su apoyo a la dictadura de los Duvalier, primero el padre y luego el hijo.

Sólo en los años ochenta y noventa, un fuerte movimiento por la autodeterminación arraigó el liderazgo de un ex sacerdote, Jean-Bertrand Aristide, quien hablaba y practicaba la teología de la liberación. En 1991 ganó la presidencia, ganando más de dos tercios de los votos, en la única elección libre y democrática en la historia de Haití. Este movimiento, principalmente de los pobres de Haití, se conoció como Lavales, (la inundación o el torrente). Tanto para las familias ricas que controlan gran parte de la riqueza dentro de Haití y los Estados Unidos, una presidencia de Aristide y el poderoso movimiento desde abajo que él representaba y conducía, se volvió intolerable. Por lo tanto, no fue ninguna sorpresa el derrocamiento de Aristide y los ataques asesinos llevados a cabo contra los miembros de Lavales y sus simpatizantes.

No es necesario realizar un seguimiento de los acuerdos ocultos y las maniobras, las bandas criminales y las calamidades terribles que caracterizaron el resto de la década de 1990 y la primera del siglo xxi. Ello se tradujo en terribles golpes contra el movimiento del pueblo por decidir su propio destino. En el límite de la destrucción de la auténtica autodeterminación, ha habido solapamiento y, a veces imposición sobre los pobres de Haití, de un número increíble de organizaciones de “ayuda”, organizaciones humanitarias, religiosas, ecológicas, médicas, de las Naciones Unidas, todas con sus diferentes agendas “para ayudar” a los haitianos. Estas ayudas se iniciaron ya en la dictadura de Duvalier y llegaron a ser un número casi inexplicable en el período más reciente. Con seguridad obtendrán mayor altura en este mundo post-terremoto. El fotógrafo Daniel Morel, nacido en Haití, al llegar a este escenario de la ayuda en los primeros días después del terremoto, dijo:

Desde el primer día del terremoto, lo tengo todo. Estoy en la calle que abarca lo que otros no cubren. Estoy cubriendo el pueblo. Quiero que su voz saliera. La ayuda masiva viene todos los días. Un avión de carga grande aterriza cada 15 minutos en el aeropuerto. ¿Qué le pasó a esa ayuda? ¿Por qué la gente todavía tiene que comprar su propia receta en el hospital? Esa es la pregunta que me hago yo y el mundo… Están jugando con la gente de aquí. CNN está jugando con la gente… Están haciendo aquí el negocio del espectáculo… Quiero decirles: dejen de jugar con mi gente. Dejen de jugar con mi gente! Si quiere ayudar, ayude. No vengas aquí al mundo del espectáculo… Están jugando de nuevo con el pueblo haitiano… La prensa está jugando con ellos. El gobierno está jugando con ellos. La ONU está jugando con ellos. Esa es la razón por la que no estoy muy entusiasmado cuando hablan de la reconstrucción de Haití. (New York Times, 27 de enero de 2010)

Es contra esta arremetida -económica, militar, humanitaria- que necesitamos volver a centrarnos en el pueblo de Haití, en su larga historia de resistencia y rebelión, y en lo que va a hacer ahora. Su futuro dependerá, en gran medida, de su pasado, como su historia, su cultura, con sus raíces en África y su forma permanente de la resistencia y rebelión. En la Revolución de Haití, “la mayoría de ese medio millón de negros había nacido en África, hablaba lenguas africanas, adoraban dioses de África” (Danner). Incluso cuando, en los siglos siguientes, algunas de las tradiciones originales desaparecieron, los nuevos modos de resistencia que aparecieron, se afianzaron en el desarrollo cultural del pueblo haitiano: la religión de su propia creación y no la de sus opresores, el lenguaje, no el de los ocupantes, ya sea francés o de habla inglesa, sino creole, en relación con el francés, pero distintos para los haitianos.

La pregunta es: con la destrucción sin precedentes por el terremoto, junto con la enorme afluencia de la ayuda necesaria, pero controlada por el exterior o por las elites de poder dentro, ¿que pasará?, ¿cuál es el futuro de la cultura de Haití? ¿la resistencia creativa, la autodeterminación del pueblo haitiano?

Maggie Steber, quien ha trabajado en proyectos en Haití, fotografiando y documentando sus vidas y sus penurias por más de 20 años, escribió un breve ensayo en el período inmediatamente posterior al terremoto, “Una cultura también bajo riesgo”:

Port-au-Prince - Diez días después del terremoto. ¿Por dónde empezar y qué decir? … Devastado por la pérdida de su gente y de sus lugares, Haití se encuentra al borde de perder algo más valioso -tan audaz como suena todo esto en medio de la muerte- porque es trascendente. Haití está al perder su cultura. La cultura describe a un pueblo más que nada. Se deriva de la historia. Es el pegamento que mantiene una nación en conjunto cuando todo lo demás falla. Pero ahora también, se puede perder, bajo los esfuerzos bien intencionados de la reconstrucción por la comunidad internacional. En Haití, la cultura es algo efímero que flota justo por encima de la batalla por la vida cotidiana. En ella se inserta una identidad con los ancestros que debe ser servido, una historia marcada por la violencia inimaginable y una resonante victoria sobre la esclavitud, un personaje que puede parecer excéntrico en otros lugares, pero funciona muy bien aquí, una tradición de arte increíble y una música y narración de cuentos e incluso el vudú, que -a pesar de los reclamos de los misioneros- es quizás el aspecto más importante de la vida de los campesinos y los habitantes de los tugurios… Todo a mi alrededor, veo una gran pérdida. Y los haitianos lo ven, también. Los haitianos tienen su cultura, y nada más. Si el mundo va a la reconstrucción de Haití, los haitianos deben tener voz y voto. Y no sólo a la burguesía, que lo más probable es que desee ver a Port-au-Prince convertida en una ciudad moderna sin rostro (New York Times, 21 de enero de 2010).

La pregunta es: ¿quién decide en Haití, por la cultura, la vida y el trabajo del pueblo haitiano, por la nación haitiana? Que Haití necesita una gran cantidad de ayuda es innegable. Pero la historia de la asistencia a Haití, no sólo en las últimas décadas, sino en toda su historia es abismal. La explotación, el racismo, la invasión militar y la dominación, -todos traídos del exterior-; la represión, la corrupción, la explotación mayor, las bandas de asesinos creadas y manipuladas por los gobernantes dictatoriales y las élites ricas de dentro; las potencias extranjeras y los dirigentes nativos, a menudo trabajando mano a mano por cerrar las puertas a la libre determinación, al desarrollo real en términos materiales y humanos. Todo esto es la historia real de Haití.

Es hora de otra realidad, otra historia-en-el-hacer -un nuevo comienzo humano- arraigado en las propias masas de haitianos, en sus ideas y acciones. No hay otra vía posible.

Eugene Gogol
(egogol@hotmail.com)

Argentina: Cuando se criminaliza la tenencia de drogas para consumo personal se está violando la ley / Entrevista a Mónica Cuñarro


Yásser Gómez / Mariátegui
03/03/10


El 25 de agosto de 2009 la Corte Suprema de Argentina declaró que la aplicación de penas por la posesión de cantidades de marihuana para consumo personal era inconstitucional. Este fallo forma parte de los cambios de políticas de drogas que ocurren hoy en América Latina. Mariátegui. La revista de las ideas conversó en Lima con la fiscal argentina Mónica Cuñarro, Coordinadora de Políticas Públicas en Materia de Prevención y Control de Tráfico Ilícito de Estupefacientes, quien participó de la conferencia Las Reformas en América Latina en la Legislación sobre Drogas. Además durante el evento Cuñarro recibió una condecoración por su liderazgo a favor de una política coherente y humana en materia de drogas.

- ¿Qué significado tiene el fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre la descriminalización para la tenencia de drogas?

- Es ajustar en un fallo lo que claramente está marcado por los instrumentos de derechos humanos, aplicar la ley. Hay que pensar que en estos casos cuando se criminaliza la tenencia para consumo personal que no afecta el derecho de terceros se está violando la ley.

- ¿Cuánto sirve este fallo para avanzar en la despenalización de la marihuana y de otras drogas?

- La Comisión que coordino no está a favor de la legalización en el sentido liberal del término, eso está claro, me parece que el tema es más complejo. En ese aspecto estamos en una posición intermedia.

- Pero este fallo permitió que este tema forme parte del Consejo Nacional de Políticas Públicas...

- Lo que nosotros estamos diciendo y lo que la presidenta Cristina Fernández tomó como sugerencia, es que forma parte de las políticas sociales y sanitarias, no solamente del campo penal. Es decir está cumpliendo con el fallo de la Corte y está ocupándose en la complejidad que tiene el tema, que es un poblema sanitario, social, educativo, cultural, no solamente punitivo, ni sólo es un problema de fiscales, policías y jueces. Con esta legislación antidrogas después de treinta años lo que vemos es que el crimen organizado creció y las cárceles están llenas de pequeños casos.

- En declaraciones a la prensa tu alertabas que en Argentina se perseguía más a los consumidores que a los que trafican las drogas ¿Cómo va esto?

- Bueno sí. Nosotros hicimos una investigación que demostró que se gasta 5 mil dólares por este tipo de causas y que en Argentina significa el 40% del presupuesto materno infantil. Pero a partir del fallo de la Corte ya es inconstitucional, es violar la ley, no se puede criminalizar a la persona que tiene drogas para consumo personal.

- ¿En qué parte de la cadena del narcotráfico participa Argentina?

- En Argentina los problemas de política criminal son varios: 1.- Es un país de tránsito de la cocaína para ir a Europa. 2.- Es un país que forma parte de la cadena de producción junto a Chile y Brasil de precursores químicos para drogas de diseño y las que nos son de diseño. 3.- Hay lavado de dinero proveniente del narcotráfico. 4.- No hay fenómenos de violencia en términos comparados con México, son fenómenos pequeños pero para nosotros estos homicidios violentos son graves porque antes no los teníamos. Y nuestra propuesta es que hay que readecuar la persecución a los casos complejos.

- En Buenos Aires hay mafias de narcotráfico dirigidas por peruanos ¿Forman parte de cárteles grandes o sólo son cadenas de microcomercialización?

- Yo trabaje en una unidad y como fiscal cuando investigamos a una organización grande conformada por gente de nacionalidad peruana. Para lo que es la República Argentina son importantes, de hecho la calificación final y la condena fue por tráfico y lavado de dinero.

Brasil: Lula empuja y Dilma se agranda


Duplicó su intención de voto en Brasil y le pisa los talones a Serra

Darío Pignotti / Página/12 - Mariátegui
Desde Brasilia
Foto: Reuters
03/03/10


El crecimiento vertical de Rousseff se explica en las decenas de actos públicos que compartió junto a Lula. Al identificar a Rousseff con las obras públicas se instaló de lleno el contrapunto entre estatismo y privatización.

Aunque el eslogan de campaña “Dilma Rousseff al gobierno, Lula da Silva al poder” es pura imaginación, nos trae al ruedo otro de cuya existencia nadie duda: “Cámpora al gobierno, Perón al poder”. ¿Cabe algún paralelo entre esos dos ejemplos? Algunos, sí. Las chances electorales de Dilma Rousseff hoy y Héctor Cámpora hace treinta y siete años, serían nulas si detrás de sus postulaciones no estuvieran Lula da Silva y Juan Perón.

Dilma Rousseff, la candidata de Lula, saltó del 16 por ciento de intención de voto en febrero de 2009 al 28 por ciento en febrero de 2010, de acuerdo con un sondeo publicado ayer por la encuestadora Datafolha, vinculada con el diario Folha de Sao Paulo. José Serra, el posible candidato del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), hizo una trayectoria inversa, pasando del 45 por ciento, en febrero de 2009, al 32 por ciento el mes pasado.

A siete meses de las elecciones, el crecimiento vertical de Rou-sseff, ministra de la Casa Civil (jefa de Gabinete) y candidata presidencial del Partido de los Trabajadores (PT), se explica en las decenas de actos públicos que compartió en los últimos dos años junto a Lula, inaugurando viviendas en la favela Rosinha, de Río de Janeiro, escuelas en el paupérrimo nordeste o universidades públicas en el cordón industrial de San Pablo.

En cada ceremonia pública, Lula repetía: “Dilma es la madrina del PAC”, Plan Aceleración del Crecimiento, programa de obras dotado de unos 250.000 millones de dólares. Al identificar a Rousseff con las obras públicas se instaló de lleno el contrapunto entre estatismo y privatización, es decir entre el programa lanzado hace una semana por el PT, cuando proclamó a su postulante presidencial, y las propuestas del PSDB, del precandidato José Serra y el ex presidente Fernando Henrique Cardoso.

Por lo pronto, el plan trazado por Lula cuando desistió de reformar la Constitución para poder disputar un tercer mandato y apostó en convertir a Rousseff en una candidata competitiva parece haber sido acertado.

Con una aprobación del orden del 80 por ciento, según encuestas contratadas por diversos grupos de interés, Lula ya irrigó parte de su popularidad en Rousseff, quien hasta hace dos años era una funcionaria ignota que jamás había sido candidata a nada.

Datafolha dice que el 42 por ciento de los entrevistados votaría a la candidata recomendada por Lula, lo cual permite esperar que Rousseff siga trepando. Los números de Folha sembraron tal desencanto en las filas del opositor PSDB que en algunos mentideros se habla de la desistencia de José Serra a disputar la presidencia. Aunque esa posibilidad, la salida de Serra, suena exagerada, lo cierto es que en las últimas semanas llovieron malas noticias para el PSDB. Las peores vinieron de sus aliados, los conservadores del Partido Demócratas, hundidos hasta el cuello en escándalos de corrupción.

Hace tres meses la fórmula opositora iba a tener al socialdemócrata Serra como candidato a la presidencia y José Roberto Arruda, de Demócratas y gobernador de Brasilia, como postulante a vice.

La fórmula, muy a gusto de buena parte del empresariado y la prensa dominante, se desplomó cuando Arruda fue preso bajo cargos de corrupción el 11 de enero, dejando a Brasilia al borde de la intervención federal. Pocos días después, otro referente de Demócratas, el alcalde de San Pablo, Gilberto Kassab, fue condenado en primera instancia por haber recibido millones de dólares de empresas constructoras.

Demócratas es la reencarnación del Partido Frente Liberal (PFL), formado por las oligarquías civiles que colaboraron con la dictadura militar. Los escándalos de Brasilia y San Pablo hundieron en el desprestigio a Demócratas y amenazan aplastar al bloque de centroderecha que forman con el PSDB. Cardozo declaró la semana pasada que Demócratas debería quedar afuera de la coalición opositora por su reincidencia con escándalos de corrupción.

Pero a pesar de la coyuntura adversa, el PSDB sigue encabezando las encuestas con Serra, y aún pueden jugar otra carta, la de armar una fórmula presidencial de “pura sangre” socialdemócrata, con Aecio Neves, gobernador de Minas Gerais, como candidato a vicepresidente.

Restan siete meses de una campaña electoral que se insinúa feroz por la polarización izquierda-derecha hacia la que se encamina la posible confrontación entre el bloque encabezado por el PT y el liderado por el PSDB.

En el fragor de la disputa habrá que ver la destreza política de la economista y ex guerrillera Dilma Rousseff. Aquí hay un punto en el que no caben los paralelos con la Argentina de Cámpora y Perón. Lula ya avisó que no pretende ser el poder tras el trono de Rousseff y dijo apostar a la victoria de su compañera en los comicios del 3 de octubre y a su reelección en 2014.

Rafael Correa dice que Lucía Morett y sus compañeros fueron víctimas de un terrible ataque



Foto: Reunión de la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, Ecuador con el Presidente de Ecuador Rafael Correa

EFE / Mariátegui
03/03/10


El presidente de Ecuador, Rafael Correa, opina que los cuatro estudiantes mexicanos que murieron en el ataque colombiano a un campamento guerrillero en territorio ecuatoriano y la sobreviviente Lucía Morett fueron víctimas, "no victimarios", y no deben ser descalificados por encontrarse donde estaban.

"Si hubieran sido cinco periodistas los que murieron, ¡qué escándalo se habría registrado! Pero como eran cinco estudiantes mexicanos, universitarios, sencillos (...), entonces sí, son guerrilleros que merecen lo que les pasó", afirmó Correa en declaraciones publicadas por el periódico mexicano La Jornada.

Correa se entrevistó en Playa del Carmen, donde asistió a la Cumbre del Grupo de Río, con familiares de Morett y los otros cuatro estudiantes víctimas de lo que calificó como "un terrible ataque".

El 1 de marzo de 2008 fuerzas militares colombianas atacaron en un paraje de Sucumbíos (Ecuador) el campamento del "número dos" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Luis Edgar Devia, "Raúl Reyes", el cual murió, así como otras 25 personas.

El mandatario ecuatoriano señaló a Reforma que Morett, reclamada tanto por la justicia de Ecuador como por la de Colombia, "sobrevivió de milagro" y no mereció sufrir aquel ataque.

Correa lamentó las descalificaciones que sufrieron en los últimos meses Lucía Morett y los mexicanos que fallecieron. Segun la sobreviviente, se encontraban en el campamento de "Raúl Reyes" para hacer una investigación académica sobre la guerrilla.

"Nadie lo merece. Ellos fueron víctimas de un terrible ataque. No son victimarios ni culpables de muerte, sufrieron una agresión", agrega el presidente de Ecuador, en declaraciones al rotativo.

La fiscalía de Ecuador busca a Morett, quien se encuentra en México en paradero desconocido, para procesarla mientras que Colombia ha pedido a la Organización Internacional de la Policía Criminal (Interpol) que la localice y aprehenda para ponerla ante la justicia de ese país.

Jorge Morett, padre de Lucía, dijo a Efe tras la reunión que Correa le dijo que iba a intentar "convencer al poder judicial de que no tiene sentido ni razón legal para que Lucía sea enjuiciada en Ecuador", afirmación que no coincide con lo informado por la Presidencia ecuatoriana acerca de la reunión de ayer.

Según un comunicado de la Secretaria de Comunicación de la Presidencia de Ecuador, Correa le hizo saber a Morett que no puede detener el proceso de extradición que la Fiscalía ha abierto en contra de su hija Lucía.

"El Gobierno no puede interferir en esta decisión judicial, pues en el país existe plena división e independencia de funciones", señala la nota sobre las palabras de Correa a Jorge Morett.

El día antes de reunirse con los familiares, Correa se reunió también en Playa del Carmen con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, para ratificar el compromiso de avanzar hacia una normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas por Ecuador tras el ataque colombiano.



Lunes 22 de febrero de 2010
CARTA ABIERTA A RAFAEL CORREA
México, D. F. a 18 de febrero de 2010


Economista Rafael Correa Delgado
Presidente Constitucional de la
República del Ecuador
PRESENTE. CARTA ABIERTA.

Reciba un afectuoso saludo extensivo para las hermanas y hermanos ecuatorianos. Queremos decirle que es cordialmente bienvenido a suelo mexicano y desearle éxito en los trabajos que realizará en nuestro país. Asimismo, aprovechamos para recordar algunos acontecimientos que compartimos, que nos unen y nos han afectado profundamente y que estarán presentes en el marco de su visita.

1. El próximo 1 de marzo se cumplen dos años del artero asesinato de nuestros familiares Verónica Velázquez Ramírez, Juan González del Castillo, Fernando Franco Delgado y Soren Ulises Avilés Ángeles y del intento de homicidio y torturas sufridas por Lucía Morett Álvarez, mismas que le causaron graves heridas físicas y emocionales. Como usted y la opinión pública saben, los cinco compatriotas víctimas del ilegal ataque militar realizado por el ejército colombiano en suelo ecuatoriano, son de los pocos nombres que se conocen de quienes sufrieron las atrocidades de la invasión y los bombardeos y por los cuales se puede demandar la justicia que merecen ellos y su nación.

2. Ecuador y los mexicanos fuimos agraviados por la política belicista del señor Uribe, por lo que siempre comprendimos que debemos ir juntos en busca de la justicia y la verdad.

3. A pesar de que muchos países se unieron al reclamo de Ecuador y a la condena por la brutal agresión, al presidente Álvaro Uribe Vélez, que públicamente asumió la responsabilidad del ataque, aún no se le fincan cargos por los crímenes y delitos de lesa humanidad que se cometieron. Esperamos lograrlo pronto, hoy estamos solicitando medidas cautelares contra él en su próxima llegada a México para que pueda declarar por sus actos.

4. En la entrevista que le hizo en México la periodista Carmen Aristegui, usted sensiblemente le manifestó: “permítame expresar toda mi solidaridad a los familiares de los estudiantes, eso fue terrible”. Dichas expresiones las apreciamos sinceramente, al igual lo que personalmente le expresó a algunos de nosotros: “lamento no haber podido hacer algo para salvar la vida de sus hijos”. Nunca lo olvidaremos.

5. Nos duele que a nombre del Estado ecuatoriano y de ese pueblo entrañable que nos dio su apoyo y cariño, Lucía Morett sea solicitada en extradición cuando no cometió delito alguno y por el contrario fue víctima de graves violaciones a sus derechos humanos. Le pedimos en honor a la verdad y la justicia impulse el desistimiento pleno de esa causa.

6. Los mexicanos, los ecuatorianos y todos los latinoamericanos debemos tender los brazos a nuestros hermanos de Colombia que mucho han sufrido, guardando al mismo tiempo distancia de los criminales y mentirosos que han tratado de engañarnos.

7. Entendemos que como jefe de Estado tenga que relacionarse con sus homólogos de otras naciones, pero le invitamos a reconsiderar su entrevista en México con el presidente Uribe, ya que ésta resulta dolorosa y ofensiva para nosotros los familiares de los estudiantes asesinados, a quienes el mismo Uribe en abril de 2008 en Cancún, sin compasión alguna, calificó de terroristas, narcotraficantes, delincuentes y asesinos.

Sinceramente le deseamos una feliz estancia en nuestro país y le reiteramos que no olvidamos los gestos solidarios de usted y su pueblo en momentos muy difíciles de nuestras vidas. Ojalá podamos saludarlo.

Atentamente
Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos. (APFVS)

http://asociaciondepadresyfamiliares.blogspot.com

Cuba: Orlando Zapata Tamayo ¿Para quién la muerte es útil?


Enrique Ubieta / Cubadebate - Mariátegui
Foto: Reuters
03/03/10


La absoluta carencia de mártires que padece la contrarrevolución cubana, es proporcional a su falta de escrúpulos. Es difícil morirse en Cuba, no ya porque las expectativas de vida sean las del Primer Mundo -nadie muere de hambre, pese a la carencia de recursos, ni de enfermedades curables-, sino porque impera la ley y el honor. Los mercenarios cubanos pueden ser detenidos y juzgados según leyes vigentes -en ningún país pueden violarse las leyes: recibir dinero y colaborar con la embajada de un país considerado como enemigo en Estados Unidos, por ejemplo, puede acarrear severas sanciones de privación de libertad-, pero ellos saben que en Cuba nadie desaparece, ni es asesinado por la policía. No existen “oscuros rincones” para interrogatorios “no convencionales” a presos-desaparecidos, como los de Guantánamo o Abu Ghraib. Por demás, uno entrega su vida por un ideal que prioriza la felicidad de los demás, no por uno que prioriza la propia.

En las últimas horas, sin embargo, algunas agencias de prensa y gobiernos se han apresurado en condenar a Cuba por la muerte en prisión, el pasado 23 de febrero, del cubano Orlando Zapata Tamayo. Toda muerte es dolorosa y lamentable. Pero el eco mediático se tiñe esta vez de entusiasmo: al fin -parecen decir-, aparece un “héroe”. Por ello se impone explicar brevemente, sin calificativos innecesarios, quien fue Zapata Tamayo. Pese a todos los maquillajes, se trata de un preso común que inició su actividad delictiva en 1988. Procesado por los delitos de “violación de domicilio” (1993), “lesiones menos graves” (2000), “estafa” (2000), “lesiones y tenencia de arma blanca” (2000: heridas y fractura lineal de cráneo al ciudadano Leonardo Simón, con el empleo de un machete), “alteración del orden” y “desórdenes públicos” (2002), entre otras causas en nada vinculadas a la política, fue liberado bajo fianza el 9 de marzo de 2003 y volvió a delinquir el 20 del propio mes. Dados sus antecedentes y condición penal, fue condenado esta vez a 3 años de cárcel, pero la sentencia inicial se amplió de forma considerable en los años siguientes por su conducta agresiva en prisión.

En la lista de los llamados presos políticos elaborada para condenar a Cuba en 2003 por la manipulada y extinta Comisión de Derechos Humanos de la ONU, no aparece su nombre -como afirma, sin verificar las fuentes y los hechos, la agencia española EFE-, a pesar de que su última detención coincide en el tiempo con la de aquellos. De haber existido una intencionalidad política previa, no hubiese sido liberado once días antes. Ávidos de enrolar a la mayor cantidad posible de supuestos o reales correligionarios en las filas de la contrarrevolución, por una parte, y convencido por la otra de las ventajas materiales que entrañaba una “militancia” amamantada por embajadas extranjeras, Zapata Tamayo adoptó el perfil “político” cuando ya su biografía penal era extensa.

En el nuevo papel fue estimulado una y otra vez por sus mentores políticos a iniciar huelgas de hambre que minaron definitivamente su organismo. La medicina cubana lo acompañó. En las diferentes instituciones hospitalarias donde fue tratado existen especialistas muy calificados -a los que se agregaron consultantes de diferentes centros-, que no escatimaron recursos en su tratamiento. Recibió alimentación por vía parenteral. La familia fue informada de cada paso. Su vida se prolongó durante días por respiración artificial. De todo lo dicho existen pruebas documentales.

Pero hay preguntas sin responder, que no son médicas. ¿Quiénes y por qué estimularon a Zapata a mantener una actitud que ya era evidentemente suicida? ¿A quién le convenía su muerte? El desenlace fatal regocija íntimamente a los hipócritas “dolientes”. Zapata era el candidato perfecto: un hombre “prescindible” para los enemigos de la Revolución, y fácil de convencer para que persistiera en un empeño absurdo, de imposibles demandas (televisión, cocina y teléfono personales en la celda) que ninguno de los cabecillas reales tuvo la valentía de mantener. Cada huelga anterior de los instigadores había sido anunciada como una probable muerte, pero aquellos huelguistas siempre desistían antes de que se produjesen incidentes irreversibles de salud. Instigado y alentado a proseguir hasta la muerte -esos mercenarios se frotaban las manos con esa expectativa, pese a los esfuerzos no escatimados de los médicos-, su nombre es ahora exhibido con cinismo como trofeo colectivo.

Como buitres estaban algunos medios -los mercenarios del patio y la derecha internacional-, merodeando en torno al moribundo. Su deceso es un festín. Asquea el espectáculo. Porque los que escriben no se conduelen de la muerte de un ser humano -en un país sin muertes extrajudiciales-, sino que la enarbolan casi con alegría, y la utilizan con premeditados fines políticos. Zapata Tamayo fue manipulado y de cierta forma conducido a la autodestrucción premeditadamente, para satisfacer necesidades políticas ajenas. ¿Acaso esto no es una acusación contra quienes ahora se apropian de su “causa”? Este caso, es consecuencia directa de la asesina política contra Cuba, que estimula a la emigración ilegal, al desacato y a la violación de las leyes y el orden establecidos. Allí está la única causa de esa muerte indeseable.

Pero, ¿por qué hay gobiernos que se unen a la campaña difamatoria, si saben -porque lo saben-, que en Cuba no se ejecuta, ni se tortura, ni se emplean métodos extrajudiciales? En cualquier país europeo pueden hallarse casos -a veces, francas violaciones de principios éticos-, no tan bien atendidos como el nuestro. Algunos, como aquellos irlandeses que luchaban por su independencia en los años ochenta, murieron en medio de la indiferencia total de los políticos. ¿Por qué hay gobernantes que eluden la denuncia explícita del injusto confinamiento que sufren cinco cubanos en Estados Unidos por luchar contra el terrorismo, y se apresuran en condenar a Cuba si la presión mediática pone en peligro su imagen política? Ya Cuba lo dijo una vez: podemos enviarles a todos los mercenarios y sus familias, pero que nos devuelvan a nuestros héroes. Nunca podrá usarse el chantaje político contra la Revolución cubana.

Esperamos que los adversarios imperiales sepan que nuestra Patria no podrá ser jamás intimidada, doblegada, ni apartada de su heroico y digno camino por las agresiones, la mentira y la infamia.

Cuba: el suicidio de un “disidente”


Atilio Borón / Mariátegui
03/03/10


Haciendo una vez más gala de su proverbial falta de escrúpulos El País de Madrid informó en su edición digital del 27 de Febrero que “La disidencia cubana sigue movilizada por la muerte del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo.” Afirmación tan rotunda como falsa cuya intención no es otra que la de llevar agua para el molino de la permanente campaña de ataques y agresiones contra la Revolución Cubana y alimentar los prejuicios de una gran parte de los lectores de ese periódico que no siempre tienen tiempo, posibilidad o interés en corroborar la veracidad de las informaciones que les proporcionan los grandes medios de comunicación.

Afortunadamente, una oportuna nota publicada por el prestigioso intelectual cubano Enrique Ubieta Gómez permite echar luz sobre este penoso episodio y desmontar la mentira urdida por el periódico madrileño.

(http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/02/26/orlando-zapata-tamayo-la-muerte-util-de-la-contrarrevolucion/). En ella se demuestra que el supuesto “prisionero de conciencia” no era tal; por eso nunca figuró en la lista de “prisioneros políticos” elaborada por la ya disuelta Comisión de Derechos Humanos de la ONU en 2003, reemplazada a causa de sus serios vicios y su manifiesta arbitrariedad al servicio de los intereses de los Estados Unidos por el Consejo de Derechos Humanos. ¿Cómo es posible que un “prisionero de conciencia” cuya identificación con el proyecto político lo llevó a inmolarse con tal de no traicionar sus ideas hubiera pasado desapercibido ante los atentos ojos de la Comisión?

La respuesta es bien simple: Zapata Tamayo, nos dice Ubieta Gómez, era un preso común cuyos problemas con la justicia comenzaron en 1988, es decir, quince años antes de la confección de la famosa lista. En su larga carrera delictiva fue procesado por "violación de domicilio" (1993), "lesiones menos graves" (2000), "estafa" (2000), "lesiones y tenencia de arma blanca" (2000: heridas y fractura de cráneo a una víctima utilizando un machete), "alteración del orden" y "desórdenes públicos" (2002), entre otras causas que, como puede observarse, nada tienen que ver con la protesta política y sí con delitos comunes. En un alarde de generosidad la justicia cubana dispuso que Zapata Tamayo fuese liberado bajo fianza el 9 de Marzo de 2003. Sin embargo, pocos días después reincidiría en sus delitos y sería detenido y condenado a tres años de prisión. Pero, en esta ocasión, su sentencia se fue extendiendo a causa de su agresiva conducta en la cárcel. Es precisamente en este marco cuando se produce su milagrosa metamorfosis: el maleante repetidamente encarcelado por la comisión de numerosos delitos comunes se convierte en un ardiente ciudadano que decide consagrar su vida a la promoción de la “libertad” y la “democracia” en Cuba. Astutamente reclutado por sectores de la “disidencia política” cubana, siempre deseosa de contar con un mártir en sus magras filas, se lo impulsó irresponsablemente y con total desprecio de su persona a llevar a cabo una huelga de hambre hasta el final, a cambio de quien sabe cuales promesas o contrapartidas de todo tipo que, seguramente, el paso del tiempo no tardará en aclarar.

El caso de esta víctima es aleccionador del talante moral de quienes pugnan por lograr el “cambio de régimen” en Cuba; también de la catadura moral de medios como El País, y otros similares, que ponen su inmenso poder mediático, formador y deformador de conciencias, al servicio de las más innobles causas. Nada dicen, por ejemplo, que la desgraciada vida del suicida fue vilmente manipulada por la “disidencia” y sus mandantes, que pretenden hacer pasar por un “preso de conciencia” a quien no fue otra cosa que un delincuente común. También ocultan que la sedicente “disidencia política” es, en realidad, algo bien distinto: el caballo de Troya de la anhelada reinstauración de la dominación imperialista en Cuba. “Disidentes” se les llama a quienes fueron filmados mientras recibían importantes sumas de dinero en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana para financiar sus actividades subversivas de la constitución y las leyes de la república. Es decir, para trabajar conjuntamente con el gobierno de un país que hace medio siglo le ha declarado la guerra a Cuba, que mantiene contra esa isla un bloqueo criminal unánimemente condenado por la comunidad internacional y que ha hecho más de seiscientos intentos de asesinar al líder de la revolución cubana. ¿Cómo reaccionaría Washington si hoy sorprendiera a un grupo de sus ciudadanos recibiendo generosas sumas de dinero, equipos de comunicación y consejos prácticos acerca de cómo derrocar al gobierno de Estados Unidos en la embajada de Afganistán en Washington? ¿Hubiera considerado El País a esos subversivos como “disidentes políticos” o como traidores a su patria? Además, a diferencia de lo ocurrido con los mercenarios cubanos, lo más probable es que los estadounidenses hubieran sido inmediatamente ejecutados, acusados del infame delito de traición a la patria por su desembozada y antipatriótica colaboración con una potencia agresora. Por mucho menos que esto la “democracia norteamericana” envió a la silla eléctrica a los esposos Julius y Ethel Rosenberg en 1953 en un juicio (como el ahora perpetrado contra “los 5”) que fue una verdadera burla a la justicia. Pero nada de eso ocurre en Cuba. Y nada de esto se informa a la opinión pública mundial. No hay en la isla cárceles secretas, ni legalización de la tortura, ni traslado de prisioneros para ser torturados en terceros países, ni desaparecidos, ni vuelos ilegales, ni detenciones arbitrarias sin plazos ni juicios y tantas otras prácticas que rutinariamente se llevan a cabo en las mazmorras estadounidenses y que son sistemáticamente silenciadas y ocultadas por la “prensa seria” cuya supuesta misión es informar.

Para la prensa del imperio, como El País, todas estas son minucias sin importancia. Negocios son negocios y si hay que mentir se miente una y cien veces con la certeza que otorga la impunidad que le confiere la indefensión, la credulidad o la apatía de sus lectores, aletargados por la propaganda y cuidadosamente desinformados y embrutecidos por los grandes medios. En un luminoso pasaje de El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte Marx decía que, ante su orfandad, la contrarrevolución bonapartista extraía sus cuadros y sus héroes del lumpenproletariado de Paris. Lo mismo ocurre en nuestros días con los autoproclamados adalides de las libertades y la democracia en Cuba y sus compinches en la “prensa seria” internacional. Por eso, si es necesario decir que Barrabás era Jesucristo se dice. Y si hay que decir que Zapata Tamayo era un “prisionero de conciencia” también se dice y sanseacabó.

http://www.atilioboron.com

CONAIE convoca a un Levantamiento Plurinacional en el Ecuador


CONAIE / Mariátegui
03/03/10


Resolución de la Asamblea Extraordinaria CONAIE

El gobierno de las nacionalidades y pueblos del Ecuador

Las autoridades de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador, reunidas en la ciudad de Ambato, entre los días 25 y 26 de febrero del 2010, amparados en supresencia histórica y en base del principio del Estado Plurinacional consagrado en la Constitución de la República del Ecuador

Considerando:

Que los Pueblos y Nacionalidades indígenas somos parte de este Estado aun antes de la constitución del Estado Ecuatoriano.

Que el Artículo 1 de la Constitución de la República del Ecuador, instituye el carácter Plurinacional e intercultural del Estado.

Que el Convenio 169 de la OIT, está en plena vigencia desde 1998.

Que la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas está vigente desde septiembre del 2007.

Demandar al gobierno de la “revolución ciudadana” y del “socialismo del siclo XXI? por no haber modificado el Estado Colonial y seguir fortaleciendo el modelo neoliberal capitalista, traicionando al pueblo ecuatoriano, a las comunas, comunidades, pueblos, nacionalidades indígenas, afro ecuatorianos y montubios.

Acuerdos y Resoluciones:

1. Dar por terminado el Diálogo con el Gobierno Nacional por la falta de voluntad política, irrespeto a los derechos de los pueblos y nacionalidades indígenas, y por no existir ningún resultado en el proceso.

2. Convocar a un LEVANTAMIENTO PLURINACIONAL en el Ecuador, en articulación con los distintos sectores sociales, precedido de acciones y movilizaciones concretas, en contra de las políticas neoliberales y extractivistas aplicadas por el Gobierno de Rafael Correa.

3. Rechazar y desconocer el Estatuto Orgánico de Gestión Organizacional por procesos de la Secretaría Nacional del Agua.

4. Ejercer el proceso organizativo de cada una de las nacionalidades y pueblos indígenas desde las bases, ejerciendo nuestras formas propias de gobierno de conformidad con los Derechos Colectivos y nuestro derecho
propio.

5. Ejercer el ESTADO PLURINACIONAL al interior de cada pueblo y nacionalidad, a través de los gobiernos comunitarios y en pleno ejercicio de los derechos colectivos en las tierras y territorios en las áreas de educación, salud, administración de justicia, recursos naturales, biodiversidad, agua, páramos y otros para el ejercicio del Sumak Kawsay.

6. Asumir el manejo de todas las reservas nacionales: parques, bosques, páramos y territorios de las nacionalidades y pueblos.

7. Desconocer el proceso de elección y designación de los miembros del Consejo de Participación ciudadana, por ser un proceso de institucionalidad uninacional excluyente, ya que este proceso no refleja
el carácter plurinacional del Estado.

8. Desconocemos y rechazamos todas las leyes que la Asamblea Nacional viene aprobando, ya que éstas no reconocen el carácter Plurinacional del Estado que han sido elaborados sin la consulta y participación de todos los sectores, desconociendo lo establecido en la Constitución de lasRepública y en los instrumentos internacionales.

9. Rechazamos y responsabilizamos al Gobierno Nacional por el proceso sistemático de división, xenofobia, odio y racismo , persecución implementado desde todas las instancias del gobiernos nacional en contra de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador, lo que atenta los principios y derechos establecidos en la Constitución y en los instrumentos internaciones de los pueblos indígenas.

10. Iniciar las demandas judiciales nacionales e internacionales para la defensa de nuestros derechos colectivos, desconocidos, inobservados y violentados por las autoridades estatales.

11. Declaramos como crimen de estado la muerte del compañero Bosco Wisum y lo reconocemos como héroe de la lucha del movimiento indígena del Ecuador. Así mismo exigimos la indemnización a la familia por el asesinato del
compañero.

12. Rechazamos la intromisión del Gobierno Nacional en las instituciones indígenas: DINEIB, CODENPE, Salud Indígena y FODEPI, y exigimos la autonomía de estas instituciones de acuerdo a los derechos colectivos y la Ley Orgánica de Instituciones Indígenas y demandamos la derogatoria de los Decretos Ejecutivos Nos. 1780, 1585, 196 y 250. Así como exigimos la
restitución inmediata de las mismas y con los presupuestos respectivos.

13. Rechazamos y desconocemos el proceso de institucionalidad del Estado impuesta desde el gobierno a través de la SENPLADES, sin la consulta y participación de los pueblos y nacionalidades indígenas y de otros sectores sociales.

14. prohibir el ingreso y la intromisión de las autoridades gubernamentales en las tierras y territorios indígenas, en ejercicio de nuestros derechos colectivos, justicia indígena y derecho propio.

15. Declarar nula las adjudicaciones, concesiones y autorizaciones mineras, petroleras, madereras, servicios ambientales, farmacéuticos e hidroeléctricos, manglares, realizadas por parte del estado ecuatoriano en nuestras tierras y territorios ancestrales.

16. Exigimos a la Corte Constitucional se resuelva las demandas de inconstitucionalidad y otras acciones que se ventilan en este organismo sobre Ley Minera, decreto ejecutivo sobre Educación Intercultural Bilingüe, Codenpe, la licencia ambiental al bloque 31, entre otras planteadas por la Conaie.

17. Expulsión de las empresas mineras y petroleras nacionales y extranjeras asentadas en las tierras y territorios indígenas.

18. La defensa y no permitir la explotación minera, ni petrolera, maderera de las empresas internacionales y nacionales del territorio de la nacionalidad Wuaorani conformada por 32 pueblos, incluido los pueblos en aislamiento voluntario (Tagaeris, Taromenane, Oñamenani y otros) que poseen mas de una posesión ancestral de mas de 2 mil hectáreas, donde se
encuentran los bloques 31 y el ITT.

19. Responsabilizar por el genocidio y etnocidio de los pueblos libres en aislamiento voluntario, Tagaeri, Taromenani, Oñamenani y otros, por violación continua de los derechos humanos, como lo estipula la corte penal internacional de acuerdo del estatuto de Roma.

20. Apoyar a la FICI en todas las acciones que se inicien en contra del gobierno municipal de de Otavalo en defensa de las justas de agua, tierras, territorios y recursos naturales.

21. Construcción del Parlamento Plurinacional de los Pueblos

Consejo de Gobierno de CONAIE
Confederacion de Nacionalidades Indigenas del Ecuador

Venezuela: Gobierno desconoce a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos


Por elaborar un informe interesado y sesgado

Aniger Esteves / YVKE Mundial - Mariátegui
03/03/10


La defensora del pueblo, Gabriela Ramírez, advirtió que América Latina se encuentra indefensa en materia de vigilancia de derechos humanos, porque la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) es un órgano parcializado, politizado y usa mecanismos de presión política.

Tal señalamiento lo hizo a propósito del informe presentado por esta comisión denominado " Democracia y Derechos Humanos en Venezuela, el cual calificó como "interesado y sesgado". En rueda de prensa, Ramírez anunció el desconocimiento de la CIDH por parte del gobierno venezolano, como una institución imparcial luego de conocer el referido informe.

“No reconocemos a la comisión como una instancia imparcial capaz de decirle a la región cuales son los países con una situación más álgida en materia de Derechos Humanos”, expresó la Defensora, a la vez que agregó que existen países que duplican y triplican los problemas de derechos humanos, los cuales no fueron tomados en cuenta por la comisión al elaborar el informe.

Por último, Ramírez reclamó el uso descontextualizado de las cifras por parte de la CIDH, ya que en el documento no se indica que ejecuciones, desapariciones y otras violaciones muestran descensos progresivos.

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Silencio de la CIDH avaló impunidad en sucesos de El Caracazo / Embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton Matos


La CIDH no realizó un pronunciamiento concreto sobre los hechos ocurridos durante El Caracazo, donde hubo personas reprimidas, torturadas, asesinadas y desaparecidas / Las acusaciones contra el país obedecen a grupos y medios adversos al Gobierno Nacional

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) no fue diligente durante los sucesos ocurridos durante El Caracazo, acaecido en Venezuela el 27 de febrero de 1989, siendo éste el caso más difícil y de mayor impunidad que ha vivido el país.

Así lo afirmó este viernes, durante un contacto telefónico con Venezolana de Televisión, Roy Chaderton Matos, embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), .

En este sentido, el embajador afirmó que el último informe entregado por la CIDH, donde se acusa a nuestro país de violar los derechos humanos, forma parte de una "trampa mediática de la ultraderecha interamericana, lo cual explica los constantes ataques contra el Gobierno de Venezuela", puntualizó.

Aseveró Chaderton que el tema de El Caracazo fue abordado por la CIDH sólo años después de ocurrido ese hecho, y, curiosamente, no hubo pronunciamiento concreto sobre esta materia, pero sí un silencio profundo, recordando que en este suceso hubo verdaderos casos de personas oprimidas, torturadas, asesinadas y desaparecidas.

Señaló que El Caracazo no tuvo respuestas concretas y sí una absoluta indiferencia, siendo este hecho uno de los más relevantes, que a juicio del embajador, ha ocurrido no sólo en Venezuela, sino en Latinoamérica.

Los recientes pronunciamientos realizados por la CIDH contra Venezuela, obedecen al especial interés que tienen sobre el país los llamados grupos adversos de derechos humanos y la ultraderecha interamericana, quienes toman de ejemplo a Globovisión y otros medios opositores, para atacar al Gobierno Nacional.

Recordó que el problema de la credibilidad responde a intereses de los burócratas, por lo cual invitó a los especialistas en derechos humanos para que se pronuncien no solamente sobre El Caracazo, sino también en lo referente al golpe de Estado ocurrido en el año 2002. "Me atrevo a decir que quizás uno o dos especialistas denunciaron este hecho; pero no hubo cola para manifestar sobre estos sucesos", reiteró.

Sobre este particular, Chaderton exhortó a todos los expertos en temas de derechos humanos de Venezuela y Latinoamérica a comprometerse y solidarizarse con los verdaderos oprimidos y necesitados, no solamente del país, sino del resto del continente.

El Caracazo: Cuatro millones de balas se dispararon contra un pueblo desarmado


Emma Grand / ABN - Mariátegui
03/03/10


Alexis viajó de Portuguesa a Caracas el 28 de febrero de 1989. Su madre lo había llamado por teléfono desesperada porque ese día había corrido la noticia de que estaban liberando a los presos del Retén de Catia para masacrarlos a la entrada del internado, donde su otro hijo cumplía condena. Ya se hablaba de una gran cantidad de reclusos muertos.

"Cuando traté de acercarme al retén, junto a otras personas, para averiguar sobre nuestros familiares presos, nos dispararon", cuenta Alexis, quien después acudió con su madre a la Fiscalía General de la República para buscar el nombre de su hermano en los listados de los asesinados en las cárceles venezolanas.

Para alivio de Alexis y su progenitora, en las interminables listas de internos muertos, el nombre de su familiar no apareció. Y es que en medio de la reyerta, él prefirió no intentar salir del extinto retén, por lo que sobrevivió a la masacre. Seis años después obtuvo la libertad.

"Había una gran cantidad de muertos que ni siquiera se sabe dónde los enterraron. Me imagino que en La Peste, que fue el gran cementerio que se creó aquí durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (CAP)", recuerda Alexis.

Una situación similar ocurrió en esos días en otros puntos de la ciudad contra familias enteras. Ejemplo de esto lo pueden corroborar los habitantes de la parroquia 23 de Enero, quienes debieron resistir por casi una semana a las balas que disparaban contra ellos los efectivos del Ejército y de la Policía Metropolitana (PM).

"Cuando el gobierno de CAP decretó el toque de queda nos pusieron un tanque de guerra frente al Bloque Uno con militares adentro", cuenta Tirsia, habitante de Monte Piedad.

Tanto fue el miedo que se impuso durante esos días que el apartamento de muchas personas se redujo al espacio del baño, a un estrecho pasillo o a un rincón de la sala, donde pernoctaban, para no ser alcanzados por las balas. "Uno no se podía ni asomar por la ventana, hubo apartamentos que los dejaron como un colador de las balas", comenta Tirsia.

"En esos días me asomé para guindar ropa en el tendedero. Cargaba puesto un reloj que brillaba con el reflejo del sol. Seguro la policía y el Ejército pensó que era un arma y por eso me dispararon. La bala me pasó cerquita, pegó en la pared y saltó. Un pedazo de la pared se introdujo en mi brazo".

Para comprar alimentos, los habitantes de los bloques debían salir muy temprano para hacer las colas detrás de un camioncito de comida que se apostaba en la Avenida Sucre "y cuando el ejército y los efectivos de la PM empezaban a disparar teníamos que correr. Eso fue terrible, eso fue una cosa que no puede volver más nunca".

El tanque de guerra desapareció de la vista de los habitantes de la parroquia el 06 de marzo de 1989, el día del cumpleaños de su hijo mayor, recuerda Tirsia.

Estos testimonios, contados 21 años después del estallido social conocido como El Caracazo, recogen la represión del ejército y la policía contra el pueblo que salió a las calles para protestar las medidas económicas implementadas por el gobierno de CAP, el acaparamiento de productos de primera necesidad y las alzas desmedidas en los precios.

Fueron cuatro millones de proyectiles los que se descargaron contra un pueblo desarmado, según refleja una investigación realizada por la revista Sic, del Centro Gumilla, lugar en el que confluyen religiosos jesuitas formados en diferentes disciplinas, profesionales laicos dedicados tanto al mundo académico como al empresarial, y líderes de organizaciones populares y de la sociedad civil.

El paquete de CAP

El 16 de enero de 1989 Carlos Andrés Pérez asumió por segunda vez la Presidencia de la República, alertando a los venezolanos que ha recibido un país en quiebra y que había que "apretarse el cinturón".

Un artículo de la revista Sic, de marzo de 1989, refiere que la toma de posesión del presidente Pérez dejó a los venezolanos una imagen difícil de digerir, pues "la austeridad predicada y necesaria brilló por su ausencia", además de los anuncios de las medidas económicas a implementar.

Parte del paquete económico del gobierno de CAP, de 1989, establecía la liberación de los precios y de las tasas de interés, aumentos en el precio de la gasolina (en 100%), de las tarifas de electricidad y teléfono (en 50%), así como la eliminación de subsidios y del control de cambio.

El paquete también contemplaba endeudamientos adicionales con el Fondo Monetario Internacional (FMI), restricción de las importaciones e incentivos para las actividades exportadoras, entre otras medidas, cuyo impacto se compensaría con un aumento salarial del 30% en el sector público, extensible al sector privado por convenios a negociar.

Estas medidas buscaban someter a la economía al rigor de las fuerzas del mercado, donde los precios los determinaría el juego de la oferta y la demanda. La soberanía de las decisiones económicas nacionales quedaría a merced del FMI.

"Un auténtico paquete para los sectores medios empobrecidos de Venezuela. No hay que ser muy sagaz para prever las consecuencias sociales de estas medidas: acentuación de la pobreza y la agudización de las ya escandalosas diferencias sociales en el país", sentenció el editorial de Sic de enero-febrero de 1989.

Días previos al estallido social

Esperando la liberación de los precios, los industriales y comerciantes mantenían acaparados algunos productos de primera necesidad. Los principales titulares de la prensa nacional de los dos primeros meses del ‘89 destacaban la ausencia de leche, café, sal, arroz, azúcar, papel higiénico, detergente y aceite de los anaqueles de los abastos y supermercados de todo el país.

"Cinco horas para comprar dos potes de leche popular", era uno de los titulares de esos días del diario El Nacional.

Aunada a esta situación de acaparamiento, el asesinato del estudiante de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Dennis de Jesús Villasana Montaño, por parte de dos funcionarios de la PM, generó protestas en esta casa de estudios.

En la primera manifestación por la muerte de Dennis, falleció el empleado de la Facultad de Medicina de UCV, Carlos Yépez, a consecuencia de una bala en la cabeza disparada por otro efectivo de la PM.

La Universidad de Carabobo y la Universidad de los Andes se sumaron a las protestas en solidaridad por la muerte del estudiante y del empleado de la UCV, y en rechazo al denominado "paquetazo" de CAP.

El ministro de Educación de Pérez, Gustavo Roosen, había anunciado que dentro de las medidas económicas de ese gobierno estaba contemplada la privatización de la educación superior, y que los maestros no serían beneficiados con el decreto de aumento salarial del 30%, lo que generó también disgustos en el gremio y un paro de 48 horas.

El Caracazo

El aumento del precio de la gasolina se estableció el domingo 26 de febrero. Ante esto, los transportistas le exigieron al gobierno incrementar el costo del pasaje. Y así se dio: se les concedió un 30%, pero al siguiente día los usuarios se encontraron con un incremento de hasta un 80%.

El 30% del aumento salarial decretado por CAP aún no se había concretado para los empleados públicos, y Fedecámaras sólo querían negociar 6% del aumento en el sector privado. Ese lunes se generaron las primeras protestas, que se acentuaron en la ciudad capital, y que se conocieron posteriormente como "El Caracazo".

El diario El Nacional describió lo que sucedió el 27 de febrero en una fotoleyenda de la siguiente manera: "Una ola de violencia y agitación sacudió ayer el país, en protesta por el alza de las tarifas de pasajes, gasolina y alimentos".

Todo empezó en los alrededores del Nuevo Circo, cuando los usuarios de la ruta Caracas-Guarenas-Guatire se enteraron de las nuevas tarifas que deseaban imponer los choferes, mucho más altas que las aprobadas por el nuevo gobierno, y aún no publicadas en Gaceta Oficial.

Desde las 6:00 de la mañana decenas de pasajeros decidieron tomar la Avenida Lecuna, para protestar el alza, hasta la Avenida Bolívar, narró en un artículo Fabricio Ojeda, periodista de El Nacional, el 28 de febrero de 1989.

A medida que pasaba la tarde, seguía aumentando el número de personas que salían de sus casas espontáneamente para protestar. Todos los comercios cerraron sus puertas. En varios puntos de la ciudad se reportaban saqueos a camiones de comida y supermercados.

La situación se agudizó con la quema de autobuses y, en horas de la tarde, la PM ya había recibido instrucciones de reprimir.

El periodista de El Nacional Humberto Álvarez describió la situación de la siguiente manera: "En una acción de protesta por el alza inusitada del pasaje, el pueblo de Guarenas se lanzó ayer a la calle, saqueó y quemó más de 100 comercios, incendió 10 vehículos causando pérdidas millonarias, a la vez que colocó barricadas y mantuvo durante 7 horas incomunicada a Caracas con el oriente del país".

El ministro de Defensa del gobierno de CAP, Italo del Valle Alliegro, anunció la noche del 28 de febrero, por decreto número 49, la suspensión de las garantías constitucionales.

Los derechos a la libertad y seguridad personal, a la inviolabilidad del hogar doméstico, a transitar libremente por el territorio nacional, a la libertad de expresión, a reunirse en público y a manifestar pacíficamente estuvieron suspendidos en esos días.

En una nota de marzo de 1989, el semanario Tribuna Popular denunció los abusos criminales perpetrados por efectivos de las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN): "Hechos que cabe atribuir no ya al nerviosismo o la inexperiencia de algún recluta, sino a una decisión de castigar de la manera más violenta a un pueblo que protesta, legítimamente, ante una situación insostenible e insoportable de degradación de sus niveles de vida".

En el editorial del semanario se agregó: "No pueden existir excusas, en un régimen que se proclama democrático, para el ametrallamiento de edificios, bloques, ranchos y barriadas enteras".

Por otro lado, el editorial de Sic de abril de 1989 también describió los sucesos de entonces: "Durante la semana del 27 el pueblo actuó desarmado... La cuestión no eran los ricos sino las cosas que necesitaban y con las que siempre habían soñado y en definitiva la cuestión eran las reglas de juego que no sólo los condenaban en el presente sino que les mataban la esperanza".

CAP refirió que el estallido social se debió a una guerra de los pobres contra los ricos, cuando en realidad la protesta se produjo porque el pueblo estaba pasando hambre: familias venezolanas se alimentaban con "perrarina" y a los más pequeños les hacían teteros con agua de espaguetis.

El editorial de la revista SIC continúa así: "Los de mayor poder adquisitivo, sin embargo, se vieron a sí mismos como los enemigos del pueblo: unos abandonaron inmediatamente el país, o al menos pusieron a sus hijos a salvo, y otros se aprestaron militarmente para la autodefensa. No hubo, claro está, ningún ataque del pueblo, como habrían señalado altos funcionarios de aquel gobierno.

La arremetida vino por la acción combinada de la policía y el Ejército porque el enemigo era el pueblo. De hecho, todos los muertos eran civiles. Se dispararon más de cuatro millones de balas. Porque el objetivo no era controlar la situación sino aterrorizar de tal manera a los vencidos que más nunca les quedaran ganas de intentarlo otra vez", citó el editorial de Sic.

Las víctimas de un brutal genocidio

Según la cifra oficial emanada por el gobierno de CAP, los sucesos de febrero y marzo de 1989 dejaron un saldo de 276 muertos, numerosos lesionados, varios desaparecidos y cuantiosas pérdidas materiales.

Sin embargo, estos números de víctimas quedaron desvirtuados por la posterior aparición de fosas comunes como La Peste, en el Cementerio General del Sur, donde aparecieron otros 68 cuerpos sin identificar, fuera de la lista oficial.

"Nunca pudo conocerse la cifra exacta de civiles muertos en estos sucesos", según se cita en el portal del Comité de Familiares de las Víctimas (Cofavic), de los sucesos ocurridos entre el 27 de febrero y los primeros días de marzo de 1989.

En esta organización no gubernamental sólo se reunieron 42 familiares de fallecidos y desaparecidos y otras tres víctimas que quedaron incapacitadas, no obstante, la cantidad de civiles masacrados el 27 de febrero de hace 20 años y los días que siguieron es incalculable. De hecho, se habla de entre 2.000 y 3.000 personas asesinadas, aunque el entonces ministro Ítalo del Valle Alliegro contaba poco más de 300.

En el libro Desaparición Forzada, sus autores, Yahvé Álvarez y Oscar Battaglini, señalan que las acciones por parte del gobierno de CAP el 27 de febrero alcanzan proporciones que las acercan al más brutal genocidio de la historia venezolana.

Un fallo de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, 10 años después de la masacre al pueblo venezolano, ordenó al Estado venezolano indemnizar a los familiares de 45 personas asesinadas durante la revuelta social, todas representadas por Cofavic.

Todavía no se conoce el número exacto de muertos, heridos y desaparecidos en esos día de febrero y marzo de 1989. Aunque los hechos ocurrieron mucho antes de su mandato, el Gobierno del presidente Hugo Chávez reconoció la responsabilidad del Estado venezolano y en el año 2006, a través de su Ministerio de Interior y Justicia, anunció mecanismos para indemnizar también a las víctimas que no tuvieron acceso a la Corte Interamericana.

No hay sociedad civil posible en Colombia


Fermín Romero / El Turbión - Mariátegui
03/03/10


Estas fueron las palabras con las que describió Claudia Julieta Duque, el 9 de febrero, día del periodista en Colombia, el estado de la libertad de expresión en en país. Ella y Hollman Morris denunciaron que el DAS y la presidencia han vulnerado los derechos humanos de periodistas y de personas de la oposición, usando el Grupo de Inteligencia Estratégica 3 (G3), y afirmaron que este no es un grupo clandestino creado en el DAS por delincuentes y que no actuó de forma independiente, sino que es parte de una estratégia que contaba con directrizes claras que involucran al presidente de la república, entidades del DAS, el Programa de Protección de DDHH del Ministerio de Interior, el Ejercito y las Autodefensas Unidas de Colombia. Junto con la presentación de pruebas que sustentan sus palabras, le exigieron al presidente que asuma la responsabilidad de las acciones de ese cuerpo del DAS, ya que los directores y subdirectores de la policia secreta del Gobierno, han sido nombrados por el mismo, y en su administración los directivos de la policia secreta del presidente, se han visto involucrados con paramilitares y se les juzga acusa de realizar actos de espionaje a la Corte Suprema, periodistas, ong, organizaciones sociales y defensores de DDHH.

Hollman Morris pidió a los medios y a los periodistas, que se reflexione sobre el calificativo de interceptaciones ilegales del DAS, y se cambie por el de cacería ilegal en contra de la oposición política, defensores de derechos humanos y periodistas independientes en Colombia. Respaldando los argumentos del periodista de Contravía, Claudia Julieta Duque mostró pruebas recolectadas por la fiscalía, con las que se busca demostrar que el G3 mantenía informado a Uribe de las acciones de la oposición, situación que el presidente ha negado y que al parecer defiende de forma velada, al afirmar que él simplemente ordenó hacer seguimiento al terrorismo. Sin embargo, ambos periodistas, piden además se explique cuales fueron los mecanismos de elección de los directores del DAS y cuáles fueron los filtros que se usaron para escogerlos, personas como Jorge Noguera Cotes, quien fue elegido por Uribe directamente, está siendo juzgado por paramilitarismo y homicidio.

Las pruebas, que ya están ante la Fiscalía General de la Nación y la Corte suprema de justicia, se espera logren determinar la responsabilidad del presidente en acciones sistemáticas contra la oposición en Colombia: desde el DAS se atacó al periodista Hollman Morris elaborando videos que lo vinculaban con las FARC, se presentó robo de documentos, bloqueo de financiaciones para su trabajo, seguimientos y amenazas; a Claudia Julieta Duque se le han realizado amenazas desde 2001, cuando investigaba los nexos que tenían el DAS con el asesinato del humorista y periodista Jaime Garzón, y se puede comprobar que en contra de ella, se uso un manual que tenía el G3 para intimidar y amenazar;Carlos Lozano, director del periódico Voz, fue sindicado de ser de las FARC, y Dick Emmanuelson, periodista sueco ha tenido que salir del país por la ejecución de estratégias que van desde el borrar los datos de sus computadores y memorias magnéticas en aeropuertos del país, hasta seguimientos y otros tipos de acosos.

Pero los ataques contra la prensa por parte de Uribe no terminana en Colombia y el DAS parece seguirlo a donde el dirige sus ataques públicos. En entrevistas radiales en Colombia, el Presidente, ha afirmado que en Suecia hay residentes al servicio de la guerrilla y ordena públicamente “a todos tenemos que acabarlos”, palabras usadas de nuevo cuando se refirió a los cineastas argentinos que presentaron el documental de las FARC. Por su parte el DAS, según denuncias de Dick Emmanuelson, ataca semanalmente la emisora en suecia, Radio Café Stéreo, que pertenece a la Asociación Jaime Pardo Leal, lider político de la Unión Patriótica que fue asesinado el 11 de noviembre de 1987.

Así la situación de derechos humanos y de libertad de prensa en el país, se espera que los estrados judiciales permitan esclarecer la magnitud de las acciones, y responsabilize de forma clara a los culpables de la persecución y violación de derechos humanos de cientos de colombianos, ya que de no haber pronunciamiento sobre la estratégia que parece obedecer a una política de Estado, la situación de los periodistas se agudizará y la libertad de prensa y de expresión continuara difuminandose en el eufemísmo que es, sino preguntarle al director y periodistas de la revista CAMBIO.